¿Qué pasará con el dólar después del 26 de octubre?
Un experto asegura que no habrá cambios drásticos en la economía tras las elecciones. Los sanjuaninos pueden estar tranquilos, ya que el sistema económico muestra señales de estabilidad.
En la previa de las elecciones legislativas del 26 de octubre, un grupo de especialistas viene analizando el impacto que estos comicios pueden tener en la economía argentina y, más específicamente, en el bolsillo del sanjuanino. En una charla con Telesol, el economista Luis Aveta dejó en claro que no hay motivos para asustarse: después de la votación, no debería haber cambios bruscos en la cotización del dólar ni en el funcionamiento del sistema.
El especialista agregó que el laburante de a pie, el que se levanta todos los días a ganarse el pan, puede estar tranquilo. "Si es empleado público, el Gobierno provincial va a seguir pagando su salario la semana que viene y lo mismo el Gobierno nacional. Así que eso no cambia", aseguró con tono confiado.
En cuanto al dólar, este jueves se encontraba alrededor de los $1500, justo antes de la última jornada financiera previa a las elecciones. Esta cifra mantiene a los argentinos en vilo, temerosos de que el valor se dispare dependiendo de los resultados. Sin embargo, Aveta fue claro: "Hay suficiente dinero disponible por parte del Tesoro estadounidense para que, si el dólar sube, sea de manera controlada".
Además, remarcó que cualquier aumento podría favorecer más al organismo norteamericano o al Gobierno argentino. "Si no les sirve que llegue a $2000, va a quedarse más o menos en lo que está ahora", explicó. Por último, el economista enfatizó que el sistema económico muestra estabilidad, lo que sugiere que se mantendrá igual una vez que se conozcan los ganadores de la contienda electoral.
"Después de los resultados de Buenos Aires, que hicieron tambalear la economía, ahora la oposición dice que va a ganar, pero por mucho menos margen. Cuando las perspectivas cambian, se enfría esa desesperación por conseguir dólares", concluyó Aveta, dejando un aire de optimismo en medio de tanto nerviosismo.