Se pudrió todo en la NBA: Estafas millonarias, la mafia metida y dos figuras top en cana
El FBI destapó una red criminal que estafaba millones en la NBA. Dos figuras, Chauncey Billups y Terry Rozier, terminaron tras las rejas por apuestas ilegales y vínculos con la mafia.
El fiscal Joseph Nocella contó que Billups, de 49 años, es uno de los más de treinta acusados en una movida nacional para arreglar partidas de póker clandestinas. Lo más zarpado es que usaban tecnología de punta para hacer trampa. Para colmo, el director del FBI, Kash Patel, confirmó que en el medio están metidos familiares de la famosa mafia siciliana, La Cosa Nostra. Billups, campeón y MVP de la NBA en 2004, fue arrestado en Oregón, apenas horas después de dirigir un partido.
La comisaria de Nueva York, Jessica Tisch, dio detalles de cómo operaba la banda. Explicó que tenían mazos con códigos de barras, barajadoras que leían las cartas y cámaras escondidas en las mesas y hasta en las lámparas. "Las víctimas creían que jugaban limpio. En cambio, les sacaron millones", remarcó la funcionaria, revelando la magnitud de la estafa.
En cuanto a Rozier, el base de 31 años de los Miami Heat, las acusaciones son aún más pesadas: lo vinculan directamente con manipular partidos para beneficiar a los apostadores. Nocella lo describió como una "conspiración interna" que aprovechaba información secreta sobre los equipos y jugadores. Incluso, se viralizó un video donde se lo ve haciendo pelotas perdidas de forma extraña y tiros que no iban ni al aro, levantando todas las alarmas.
Un ejemplo claro que citó la comisaria Tisch fue un partido de Rozier con los Charlotte Hornets en 2023. El jugador les avisó a sus cómplices que se iba a bajar del partido antes de tiempo con una "lesión" inventada. Con esa data, la banda apostó más de 200 mil dólares a su rendimiento. Y, como si nada, el basquetbolista se fue de la cancha a los nueve minutos, y esas apuestas pagaron, dejando ganancias de decenas de miles de dólares.
Sin embargo, el abogado de Rozier, James Trusty, salió a defenderlo con los dientes apretados. "Los fiscales le están dando bola a cuentos increíbles en vez de buscar pruebas de verdad", dijo en un comunicado. Y agregó que la NBA ya lo había absuelto y que los fiscales "reabrieron un caso que ya estaba cerrado". "Él no es un apostador, pero no le tiene miedo a la pelea y va a ir por todo para ganar", sentenció.
Este nuevo quilombo se suma al de Jontay Porter, otro ex jugador de la NBA que fue expulsado de por vida el año pasado por un escándalo de apuestas. Porter se declaró culpable de fraude y espera sentencia, demostrando que este tema de las apuestas está trayendo muchos dolores de cabeza a la liga.
Desde la Asociación de Jugadores de la NBA (NBPA) emitieron un comunicado, diciendo que "la honestidad del juego es clave para los jugadores, pero también lo es que te consideren inocente hasta que se demuestre lo contrario". Prometieron que van a "asegurarse de que nuestros miembros estén protegidos y se les concedan sus derechos procesales a lo largo de este proceso". Veremos cómo sigue esta novela que tiene a la NBA en vilo.