De Andreis no se guardó nada: "Gana Milei y en la Ciudad vamos a ganar bien, pero ojo con la dispersión del voto"
El dirigente del PRO, Fernando de Andreis, asegura que La Libertad Avanza ganará a nivel nacional y el PRO en CABA, pero advierte que el país se juega entre seguir con Milei o volver al kirchnerismo, y que dividir el voto es un peligro.
De Andreis, que sabe de estas lides, recalcó que la elección que se viene es crucial, casi como un "quilombo" binario para el país. Según él, acá se decide si se sigue adelante con las reformas que propone el presidente Javier Milei, como la tributaria y la laboral para bajar impuestos y el laburo en negro, o si se pega la vuelta al 2019, con el kirchnerismo de nuevo al frente. Y tiró la bronca: ojo con el voto disperso o el que no va a votar, porque eso le da una mano grande a los que no queremos que vuelvan.
Para el dirigente, el Congreso va a ser el epicentro de la próxima etapa. Ahí se van a necesitar, sí o sí, 129 diputados para que las reformas salgan. Como bien lo dijo Mauricio Macri, no alcanza solo con el PRO y La Libertad Avanza; hay que sentarse a charlar y armar acuerdos con otros sectores, porque la cosa está difícil y hay que "ponerse las pilas" para sacar el país adelante.
El exfuncionario también metió una autocrítica interna del PRO, reconociendo que no siempre se los escuchó durante la gestión de Milei y que algunos aliados, para su sorpresa, terminaron más cerca de la agenda kirchnerista. "El PRO tiene que recuperar un poco el perfil liberal que teníamos", sentenció, y calificó de "murmullo socialista" a esas posturas que, a su juicio, le hacen el juego al kirchnerismo y a Cristina.
Sobre las relaciones políticas, De Andreis confirmó que con Patricia Bullrich hay una historia larga y, aunque "se deben una conversación", lo importante ahora es tirar para el mismo lado. Y respecto al vínculo entre Macri y Horacio Rodríguez Larreta, no lo dio por perdido, aunque admitió que la decisión de Larreta de competir en las elecciones de mayo "generó heridas profundas" que "va a costar sanar".
Para cerrar, el dirigente no dudó en insistir en la urgencia de las reformas y en estar cerca de lo que pide la gente. "A la gente le está costando llegar a fin de mes, décadas ya de estancamiento", remarcó, y dejó claro que la única forma de que la economía levante cabeza es restaurar la confianza y meterle pata a los cambios que hacen falta.