¡Noche complicada para Racing! Marcos Rojo, del tremendo codazo a Sosa al desvío clave en la derrota
El defensor de la Academia tuvo una noche para el olvido en Brasil: le pegó sin querer a Santiago Sosa y, encima, la pelota se desvió en él para el 1-0 de Flamengo.
La Academia no la pasó nada bien en Brasil. Racing cayó 1 a 0 contra Flamengo en el Maracaná por la ida de la semi de Libertadores, y si bien la serie quedó abierta, lo que más dio que hablar fue la noche complicada que tuvo Marcos Rojo.En los últimos minutos, con Racing buscando el empate a la desesperada, Rojo saltó a buscar una pelota y, sin querer, le metió un codazo tremendo a su compañero Santiago Sosa. El volante, que es un referente del equipo, quedó con el ojo derecho ensangrentado e hinchado.Pero la noche de Rojo no terminó ahí. Pocos minutos antes del codazo, el defensor ya había sido protagonista, pero del gol que le dio la victoria al Flamengo. Carrascal pateó, el arquero atajó, la pelota volvió a Carrascal, y su remate se desvió en Rojo antes de entrar al arco, descolocando a Colombo. Un gol medio de rebote que dolió un montón.Las imágenes de Sosa, con la cara golpeada y el ojo casi cerrado, preocuparon a todos. Pero el pibe, con una garra que emociona, pidió seguir jugando los últimos segundos. Ahora, se esperan los estudios para ver qué tan grave fue el golpe y si podrá estar para la vuelta.A pesar del resultado y su noche "movida", Rojo no se guardó nada y se mostró optimista: "Hicimos un gran esfuerzo, luchamos. Es un resultado que podemos dar vuelta con nuestra gente", aseguró. Y ya avisó: "En Avellaneda los vamos a llevar por delante". La revancha será el 29 de octubre en el Cilindro, donde Racing buscará la hazaña.Por suerte para Costas y el plantel, no hay fecha del torneo local este fin de semana por las elecciones. Esto le da un respiro al DT para recuperar a los jugadores golpeados y armar la mejor estrategia para la vuelta en casa.Así que, a pasar la página de esta noche para el olvido y a esperar que en Avellaneda la suerte (y los codos) estén del lado de la Academia. ¡Ahora sí que tienen que ponerse las pilas para darlo vuelta!