Panaderías en crisis: "El consumo cayó y mantener el local es cada vez más difícil"
La situación de las panaderías en San Juan es alarmante. Con un consumo que cayó un 30%, los panaderos luchan por mantener sus negocios en pie mientras esperan la llegada de las fiestas para una posible reactivación.
La crisis que atraviesa el sector panadero en San Juan es para preocuparse y mucho. Luis Aguiles, presidente de la Cámara de Panaderos, no se anda con rodeos y afirma que este es uno de los momentos más complicados que han enfrentado en años. La caída del consumo, la suba de costos y la incertidumbre parecen haber encontrado a los panaderos en una situación crítica.
Aguiles explica que el mercado interno no da tregua y que los precios de la harina son un verdadero dolor de cabeza. La importación y la alta demanda externa dispararon los precios, lo que repercute de lleno en el bolsillo del consumidor. Según su análisis, el consumo ha caído entre un 20% y un 30% en comparación con el año pasado, mientras que los gastos en luz, gas y sueldos han aumentado un 20% interanual. La gente ahora compra lo justo y necesario, y eso se nota en la facturación.
"Los productos básicos como el pan, las tortitas o las facturas están muy quedados. Hay un 13% menos de facturación respecto a otros años", lamenta. A pesar de haber abierto un nuevo local en la Capital, Aguiles reconoce que los últimos meses han sido una verdadera prueba de fuego para el sector. "El comerciante que diga que está bien, miente", asegura, y añade que todos están haciendo malabares para no despedir empleados, esperando que las fiestas traigan un soplo de aire fresco.
Aunque por ahora no se observan cierres masivos de panaderías, Aguiles advierte que hay negocios que abren y cierran en un abrir y cerrar de ojos, todo por la falta de ventas. Además, el auge del pan casero y la venta informal están afectando a las panaderías tradicionales: "Es algo que viene de nuestros abuelos, y en tiempos difíciles, mucha gente lo hace para ganar un mango".
De cara al verano, Aguiles anticipa una caída en el consumo de productos dulces, aunque mantiene la esperanza de que noviembre y diciembre traigan alguna mejora. "Diciembre suele ser el mes que equilibra un poco todo. Las ventas pueden subir hasta un 50% en algunas panaderías, pero no alcanza para compensar lo perdido", concluye con un atisbo de optimismo, reafirmando su compromiso con la tradición del pan sanjuanino.