Se hizo justicia: Atraparon a "Chumi", otro de los que andaba suelto por el asesinato del "Cuervito" en Chaco
La policía de Chaco le puso las esposas a J. J. R., alias "Chumi", uno de los principales sospechosos por el crimen de Gastón "Cuervito" Salinas, asesinado en una pelea de bandas.
Se sumó un nuevo capítulo al quilombo por el crimen de Gastón "Cuervito" Salinas en Chaco. La policía, después de varios días de búsqueda, le puso las manos encima a J. J. R., más conocido como "Chumi", de 24 años. Lo venían siguiendo de cerca y lo agarraron en la calle, cerca de su casa, sin que opusiera resistencia.El "Cuervito" Salinas perdió la vida el pasado 15 de octubre, en una noche que quedó marcada a fuego en Villa Libertad. Fue en medio de un enfrentamiento zarpado entre bandas rivales, de esos que terminan con tiros y hasta bombas molotov. Una de esas balas, lamentablemente, le dio en la cabeza y no hubo vuelta atrás.Desde ese día trágico, la Justicia y la cana no pararon de buscar a los responsables. Ya son cinco los que están tras las rejas, incluyendo a A. F., alias "Lachi", a quien señalan como el que gatilló el arma que terminó con la vida de Salinas. "Chumi" es el último en sumarse a la lista de detenidos.Los detectives de la División de Delitos Contra las Personas se la rebuscaron para dar con "Chumi". Después de un laburo de hormiga, con seguimientos y datos que fueron juntando, lo interceptaron en la zona de Juan De Dios Mena y Fortín Tapenagá. A eso de las siete de la tarde, lo llevaron derechito a la comisaría, sin que hiciera ningún drama.Pero ojo, que la muerte del "Cuervito" no fue un hecho aislado en el barrio. Parece que la cosa viene de antes y está todo conectado. Días antes de su asesinato, el mismo Salinas había estado metido en otro lío, donde atacaron a un joven a los tiros y le prendieron fuego el auto. Y para colmo, en julio, él mismo había ligado un tiro en la pierna en otra disputa entre grupos.Mientras tanto, la policía sigue a la caza de los hermanos Núñez, que todavía andan sueltos y son buscados intensamente. Este quilombo de bandas y ajustes de cuentas tiene a los vecinos de Villa Libertad con el Jesús en la boca, esperando que la Justicia ponga orden de una vez por todas.