Empezó el juicio por Xoana Escobar, la mamá de 7 hijos que apareció sin vida en un tambor en Merlo
Un año después del femicidio que conmocionó a la zona, David Juárez, su expareja, se sienta en el banquillo. La familia de Xoana pide condena perpetua.
En La Matanza arrancó hoy el juicio oral por el brutal femicidio de Xoana Escobar, esa mujer de 36 años y mamá de siete pibes que fue encontrada sin vida adentro de un tambor. Justo cuando se cumple un año de la tragedia, David Alberto Juárez, quien había sido su pareja, se sienta frente al Tribunal en lo Criminal N°1 para responder por este crimen que conmocionó a todos.El caso, caratulado como homicidio agravado por el vínculo y violencia de género, nos lleva a noviembre del año pasado. Xoana había salido de su casa para encontrarse con el padre de sus hijos en el galpón donde él trabajaba de sereno, justo en el límite entre La Matanza y Merlo. Era una mujer de rutina, del trabajo a casa, siempre atenta a sus pibes.La familia enseguida se preocupó cuando Xoana no volvió. Contaron que ella nunca se ausentaba sin avisar y que era el pilar de sus hijos, porque aunque el padre vivía con ellos, no se hacía cargo de los gastos. Cinco días después de la denuncia, la peor noticia llegó: su cuerpo apareció en un arroyo de la zona, metido en un tacho de 200 litros en el arroyo Las Víboras, en Merlo.La investigación reveló que el 12 de noviembre de 2024, David Juárez, conocido como "Coco", la citó con la excusa de darle plata para comprar zapatillas para los chicos. El punto de encuentro fue un galpón en la Ruta 1001. Testigos la vieron entrar cerca de las seis de la tarde. Apenas veinte minutos después, su teléfono se apagó y nadie la vio salir de ese lugar.Se comprobó que Juárez se quedó una hora más después de que Xoana llegó, y luego se fue en una camioneta blanca. Cámaras y declaraciones reconstruyeron que en ese vehículo llevaba el famoso tacho de 200 litros. Incluso, lo dejó en una gomería con la excusa de una falla mecánica. Al otro día, como si nada, el mismo hombre volvió a buscarla, un detalle que el gomero no olvidó y reportó.Con todas las pruebas, se supo que el acusado llevó el recipiente con el cuerpo de Xoana hasta el arroyo Las Víboras, donde un pibe encontró los restos y dio aviso a la Policía. Los peritos confirmaron la identidad de la víctima y la búsqueda del responsable, que ya estaba prófugo, comenzó. Juárez estuvo escondido casi veinte días por zonas rurales, hasta que un conocido lo grabó y la familia ayudó a la policía a encontrarlo.Finalmente, lo detuvieron y desde entonces espera este momento. El Tribunal N°1 de La Matanza lo juzga por "homicidio agravado por el vínculo mediante violencia de género", un cargo que prevé la pena máxima, la prisión perpetua. La familia de Xoana, con el corazón roto, espera que este juicio traiga justicia y una condena ejemplar, que ponga en evidencia la violencia y el dolor que sufrieron sus siete hijos.