Guerra por los Biocombustibles: El Gobierno propone una tregua hasta 2027 en el Senado
Una disputa importante entre provincias agrícolas y petroleras por el futuro de los biocombustibles llegó al Senado. El Gobierno libertario intervino y sugirió "parar la pelota" hasta 2027 para evitar un quilombo.
El momento clave fue en un encuentro conjunto de las comisiones de Energía y de Presupuesto. Después de escuchar a varios invitados que solo reforzaron las posturas de cada uno, habló Federico Veller, el subsecretario de Hidrocarburos de la Nación. El funcionario explicó que los proyectos en discusión quieren subir los cortes hasta el 15 o 18 por ciento, y usar mecanismos para fijar precios que tienen que ver con lo que cuesta importar.
Según Veller, si se aplicaran esos precios, el biodiesel, por ejemplo, saldría hasta 2,2 veces más caro que el combustible fósil, sin contar el poder calorífico. Esto significaría que el precio en el surtidor subiría hasta un 10 por ciento de golpe, lo que encarecería el transporte de todo, desde la comida hasta los productos industriales, afectando a toda la economía. Además, un aumento en el corte también pegaría en la recaudación del Estado.
El subsecretario advirtió que en cinco años, una propuesta como la de llevar el corte al 18% podría costarle al Estado Nacional más de 4.000 millones de dólares. También criticó que la ley actual genera una especie de "privilegio" casi de por vida, impidiendo que la industria de los biocombustibles mejore, innove o compita libremente. Para él, después de 20 años de promoción, seguir asegurando que la producción sea solo nacional no fomenta la eficiencia.
Por eso, Veller propuso que la tregua sea hasta 2027. Para ese entonces, se podría subir el corte de etanol del 12% actual al 15%, y el de biodiesel del 7,5% al 10%. La razón de esperar es que el Gobierno busca el equilibrio fiscal y que las principales variables económicas se acomoden. Además, quieren una transición gradual hacia un mercado libre de biocombustibles, dándole seis años para adaptarse y no hacerlo de un día para el otro.
El funcionario cerró su presentación llamando al consenso, diciendo que "buscar esa posición de incomodidad hace las cosas posibles para el conjunto". Sin embargo, la senadora electa Guadalupe Tagliaferri, de Capital Federal, le salió al cruce. Ella le dijo que, si bien él hablaba de la importancia del consenso, las acciones del Gobierno muchas veces no reflejan esa idea, lo que genera dudas sobre si realmente hay voluntad de avanzar o si la discusión es una excusa para no hacer nada.
Así las cosas, los que empujan por más cortes en los biocombustibles se quedaron con la sensación de que la cosa no avanza. Mientras tanto, las provincias petroleras se guardan sus cartas y se preparan para salir "a la cancha" con todo después de las elecciones.