El Gobierno promulgó leyes clave para universidades y pediatría, ¡pero las congeló hasta nuevo aviso!
El Ejecutivo dio el visto bueno a las normas para financiar universidades y atender la emergencia pediátrica, pero las dejó en suspenso. El argumento es el mismo de siempre: "no hay plata" y el Congreso no dijo de dónde sacarla.
Finalmente, después de tanto tire y afloje, el Gobierno le dio luz verde a dos leyes re importantes: una para las universidades públicas y otra para la salud de nuestros pibes. Pero ojo, que no es oro todo lo que reluce. Apenas las promulgó, las dejó en la heladera, como si nada, hasta que aparezca la plata.La movida se hizo oficial esta madrugada con un par de decretos publicados en el Boletín. La excusa es la de siempre: el impacto fiscal. Dicen que aplicar estas leyes ahora mismo sería un manso quilombo para las cuentas del Estado. Y no es la primera vez que pasa, eh; hace un mes hicieron lo mismo con la ley de emergencia para personas con discapacidad.Una de las normas que quedó en stand-by es la que busca bancar a las universidades, actualizando los gastos y mejorando los sueldos de docentes y no docentes. La idea era que los gastos de funcionamiento se ajusten por inflación cada dos meses, y que los salarios también se pongan al día. El costo, según el Gobierno, es zarpado: solo para este año y el que viene, hablan de miles de millones de pesos extra.La otra ley clave es la de emergencia pediátrica, que tiene al Hospital Garrahan como un estandarte. Esta norma apunta a garantizar que los chicos tengan acceso a la salud, que los hospitales infantiles funcionen bien y que haya más y mejores residencias médicas. También pide que se reacomoden los sueldos del personal de salud que atiende a los más chicos y hasta exime del Impuesto a las Ganancias a los que hacen guardias y laburan en áreas críticas.Pero claro, acá también salta el tema de la billetera. Para aplicar la ley pediátrica, se necesitarían unos 196.270 millones de pesos, una cifra que, según el Ejecutivo, el Ministerio de Salud no tiene ni a palos, ya que arrastra un déficit de más de 102.400 millones. Dicen que si sacan esa plata de otro lado, se desarma todo: afectaría subsidios a medicamentos o programas contra el VIH-Sida.En resumen, el Gobierno insiste en que el Congreso aprobó estas leyes sin decir de dónde saldría la plata, lo que iría contra la Ley de Administración Financiera. Por eso, la aplicación queda en la nebulosa hasta que los diputados y senadores se pongan las pilas y definan el presupuesto. Parece que la pelota sigue picando en el Congreso, mientras la gente espera soluciones. ¡Una bronca!