El Gobierno respira aliviado: USD 20.000 millones en juego
La firma del swap con Estados Unidos promete dar aire a las finanzas argentinas. A pesar de la incertidumbre, las autoridades aseguran que los fondos serán clave para enfrentar los desafíos económicos.
La mañana de este lunes trajo consigo una noticia que podría cambiar el rumbo: Argentina firmó un swap por USD 20.000 millones con Estados Unidos. Pero no se engañen, esto no significa que el Secretario del Tesoro norteamericano se va a quedar quieto en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) argentino. Como bien dijo una fuente cercana a las negociaciones, "son en paralelo".
En medio de un clima tenso, con el dólar mayorista al alza, subiendo $25 y llegando a $1.475, el Tesoro de los Estados Unidos no tiene intenciones de frenar su intervención. El peligro de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se vea obligado a vender reservas está latente, ya que el dólar se encuentra apenas a $15,57 del límite superior.
Lo que sucedió la última vez, cuando el BCRA tuvo que soltar USD 1.110 millones tras la derrota de La Libertad Avanza en Buenos Aires, sigue fresco en la memoria. Ahora, todos miran a Scott Bessent, que en las últimas semanas siguió comprando pesos mientras el presidente Javier Milei hacía su gira por Washington D.C.
Según la consultora 1816, el Tesoro ya adquirió el equivalente a USD 339 millones en pesos en sus primeras intervenciones. Las expectativas son altas; desde el Gobierno creen que la presión sobre el dólar se calmará después de las elecciones del domingo 26 de octubre.
Las declaraciones de Santiago Bausili en Washington son contundentes: "Hemos calculado que la demanda de cobertura en los últimos tres meses es equivalente a más de 40 puntos porcentuales de M2". Esto es un dato que no se puede ignorar, y el único capaz de proveer esa cobertura es el Gobierno.
Sin embargo, aún quedan algunas dudas sobre la letra chica del swap. Aunque se confirma que los desembolsos se ajustarán a las necesidades del BCRA, la tasa que se pagará por cada tramo activado sigue siendo un misterio. "No hay apuro", dicen en los despachos oficiales, y es que los primeros vencimientos llegan en enero del año próximo.
Mientras tanto, la estrategia del Gobierno es clara: aprovechar esta asistencia financiera para reducir el riesgo país y acceder a los mercados internacionales de deuda. Aunque el tiempo dirá si este plan tiene éxito, la intención de elevar la cotización de los títulos soberanos bajo el esquema "Deuda por Educación" ya está en marcha, y promete dar que hablar.