Angustia en Chubut: Piden abrir camioneta para hallar a los jubilados desaparecidos en Rocas Coloradas
La familia de Juana y Pedro, desaparecidos hace más de una semana, reclama ayuda urgente para acceder al vehículo encajado en el barro, donde esperan encontrar pistas clave.
La desesperación crece en Chubut por la ausencia de Juana Inés Morales, de 69 años, y Pedro Alberto Kreder, de 79. La pareja de jubilados lleva más de una semana sin aparecer, y el foco ahora está puesto en una camioneta Toyota Hilux 4x4 que fue hallada encajada en el barro, cerca de Playa Visser, en la zona de Rocas Coloradas. Los familiares claman por ayuda para poder abrirla.Es que nadie tiene las llaves del vehículo, y para los allegados, cada minuto cuenta. Creen firmemente que adentro de esa camioneta puede haber alguna pista, algún detalle que ayude a desenredar este misterio que tiene a todos con el alma en un hilo. Las imágenes y videos del rodado, completamente empantanado y con sus puertas cerradas, se viralizaron en redes, mostrando la magnitud del problema.El comisario Lucas Cocha, jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, confirmó que la camioneta estaba a unos 70 kilómetros de Caleta Córdova, bien lejos de la Ruta 1, metida en zanjones y puro barro. "Estaban en el medio de la nada", describió Cocha, y agregó que se encontraron pertenencias de los jubilados. Además, el vehículo mostraba claros signos de que intentaron salir del lodazal sin éxito, con huellas y marcas en las puertas.Mientras tanto, el operativo de búsqueda es inmenso y no para. Desde fuerzas de seguridad hasta bomberos, voluntarios y equipos especializados rastrillan la zona de Camarones por tierra, mar y aire. Incluso, a pedido de la fiscalía, se sumó una Brigada K9 con los perros Roco y Kali, entrenados para rastrear personas y restos humanos. El ministro de Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz, también estuvo supervisando todo en el lugar.Pero a la angustia se le suma un dato que desorienta: Aldana Botha, una de las hijas de Juana, reveló que no conocía al hombre que acompañaba a su mamá. "No sabía ni su nombre", contó Aldana, quien tuvo que recurrir a las redes para buscar información sobre él. Su mamá, asegura, nunca se iba así de la ciudad sin avisar.El último contacto de Aldana con su madre fue el jueves, y en ningún momento Juana le comentó sobre un viaje a Camarones. "Mi mamá le dejó un mensaje a mi hermana diciendo que se iba de forma imprevista a Camarones. Yo la vi el jueves y no me comentó nada del viaje. El lunes tenía que volver a trabajar y hacer trámites; lo dejó muy claro", explicó la hija, remarcando lo extraño de la situación. La familia solo sabía que Juana estaba conociendo a alguien, pero no quién era.Las autoridades mantienen el hermetismo sobre las hipótesis, pero no descartan que, después de un posible accidente, los jubilados hayan intentado buscar ayuda por su cuenta. Un verdadero quilombo que tiene a toda una provincia en vilo, esperando alguna novedad que traiga paz a esta incertidumbre.