Vuelven a juzgar a los acusados por la muerte de Martina y Matías, los nenes aplastados por un árbol en el Parque Nacional Lanín
La Corte Suprema de Justicia confirmó un nuevo juicio para los guardaparques y miembros de la comunidad mapuche imputados por la tragedia que se llevó la vida de dos chiquitos en San Martín de los Andes.
La Corte Suprema de Justicia dio el visto bueno: habrá un segundo juicio por la muerte de dos chiquitos, de 2 y 7 años, que perdieron la vida aplastados por un árbol en el camping Lolen del Parque Nacional Lanín, allá en San Martín de los Andes.Esta trágica historia arrancó el 1 de enero de 2016, cuando un roble pellín se desplomó en la bahía de Catritre, a orillas del lago Lácar. El golpe fue fatal para Martina Sepúlveda, de apenas 2 años, y Matías Mercanti Aguilera, de 7. Además, el padre y la abuela de Matías, Federico Mercanti y Carmen Rey, resultaron heridos, junto a otras personas.Por este lamentable suceso, la Justicia apuntó a seis personas: cuatro guardaparques y dos integrantes de la comunidad mapuche Curruhuinca, quienes administraban el camping. A los funcionarios de Parques Nacionales se los imputó por homicidio culposo, incumplimiento de deberes y lesiones graves, mientras que a los miembros de la comunidad, por homicidio culposo y lesiones graves.En el primer juicio, que terminó en noviembre de 2023, el Tribunal Oral Federal de Neuquén había absuelto a todos los implicados. Los jueces, en su momento, argumentaron que "nadie puede prever la hora de la muerte de un ser vivo" y que era difícil responsabilizar a los funcionarios por hechos de la naturaleza sin una norma específica que lo exigiera.Sin embargo, la Fiscalía, con Miguel Palazzani a la cabeza, no se guardó nada y sostuvo que con solo ver las fotos del estado de los árboles ya se advertía el peligro. Para el fiscal, si se hubieran cumplido las obligaciones de control, se habría detectado el riesgo y se podría haber evitado la caída del árbol.Esta diferencia de criterios llevó a que la Cámara Federal de Casación Penal anulara la absolución y ordenara un nuevo juicio. Los camaristas señalaron que los jueces del primer fallo habían confundido la "previsibilidad" con la "certeza" y que no habían analizado correctamente el deber de cuidado que tenían los acusados.Finalmente, las defensas intentaron que la Corte Suprema revirtiera esta decisión, pero el máximo tribunal rechazó sus planteos. Así las cosas, ahora solo resta esperar que se fije una fecha para este segundo juicio, donde las familias de Martina y Matías seguirán buscando respuestas y justicia después de tantos años.