El superávit fiscal no afloja y ya van nueve meses a pura ganancia
El Gobierno festeja un superávit de más de $309 mil millones en septiembre, una racha que parece no tener fin. La economía se mantiene en equilibrio y la inflación comienza a dar señales de respiro.
El Ministerio de Economía anunció que el Sector Público Nacional cerró septiembre con un superávit financiero de $309.623 millones. ¡Así, con esta cifra de escándalo, ya son nueve meses seguidos de resultados positivos en las cuentas públicas! Los datos son claros y los funcionarios no pueden ocultar su alegría ante este panorama.
El superávit primario alcanzó los $696.965 millones, aunque se vio un poco afectado por el pago de intereses de deuda que rondó los $387.342 millones. Aún así, el Gobierno logró mantener un superávit financiero equivalente al 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB) y un superávit primario del 1,3% del PIB. ¡No es poca cosa!
Los ingresos totales llegaron a la impresionante cifra de $11,6 billones, lo que representa un salto del 29,9% en comparación con el mismo mes del año pasado. Por otro lado, los gastos alcanzaron $10,9 billones, lo que implica un incremento del 31,8% interanual. ¡Casi un baile de cifras!
Entre las erogaciones más destacadas, las transferencias corrientes sumaron $3,7 billones, un 18,4% más que en septiembre de 2024. Los subsidios económicos también subieron como la espuma, con un incremento del 36,2%, especialmente los de energía y transporte, que aumentaron un 36,5% y 46,4% respectivamente. ¡Todo un festín!
El ministro de Economía, Luis Caputo, no se cansa de recordar que el equilibrio de las cuentas públicas es una prioridad. Desde su cartera aseguran que la disciplina fiscal es la base del programa para frenar la inflación, aliviar la carga impositiva y dar un empujón al crédito del sector privado. La estrategia está clara y los resultados son palpables.
Con estos números en mano, el Gobierno refuerza su política de "ancla fiscal" y está decidido a mantener el camino del superávit. Todo esto en un contexto de desaceleración inflacionaria y tensiones políticas por las medidas de ajuste. ¡A seguir atentos, que esto recién comienza!