Manso quilombo en Neuquén: borracho atropelló a inspectoras y su camioneta lo dejó a pata cuando quería huir
Un conductor alcoholizado embistió a tres agentes de tránsito que laburaban en un operativo nocturno en Neuquén. Quiso darse a la fuga, pero la camioneta se le apagó y lo agarró la policía.
El tipo, que venía a los pedos y en zigzag, no le importó un pito que las agentes estuvieran en sus motos oficiales con las sirenas prendidas. Las embistió de lleno y, como si nada, en lugar de frenar, intentó escapar marcha atrás. Pero la suerte no estuvo de su lado.
Por la falta de reflejos y la cantidad de alcohol en sangre (¡dio 1,63 gramos por litro, una barbaridad!), la camioneta se le apagó. Quedó tirado en el medio de la calle, justo cuando la policía de la Comisaría Segunda llegaba para agarrarlo. El test de alcoholemia, que tuvo que repetirse tres veces porque el muchacho no podía ni soplar bien, confirmó lo que ya se veía a leguas.
Las tres inspectoras fueron atendidas al toque y, por suerte, están fuera de peligro. Desde la Municipalidad, el subsecretario Pancho Baggio no se guardó nada: "Otra vez alcoholizados en un hecho lamentable y repudiable", dijo, indignado. Y para colmo, el conductor ni seguro tenía.
Baggio remarcó que estos operativos se hacen de noche justamente para evitar problemas, con un despliegue de señalización que se ve a más de 300 metros. "Es imposible no verlo, salvo que el conductor esté afectado por el consumo de alcohol", sentenció, dejando bien claro quién tuvo la culpa.
Un manso quilombo que pudo terminar en tragedia por la irresponsabilidad de un solo tipo. Desde el municipio insisten en que los controles van a seguir firmes para sacar de las calles a los que manejan como si la vida de los demás no valiera nada. Ojalá que la Justicia se ponga las pilas.