El ladrón que no sabe lo que es el descanso: un comerciante furioso tras el robo de su negocio
Rodolfo Constanza, un conocido delincuente de San Juan, vuelve a las andadas y deja a un comerciante desahuciado por la justicia.
Rodolfo Constanza, un viejo conocido del hampa y la policía, se ha convertido en el pesadilla de los comerciantes del centro sanjuanino. Este individuo, con su particular rutina delictiva, parece haber encontrado un camino directo hacia la impunidad: roba, lo atrapan, lo sueltan y vuelve a empezar. Un ciclo que ya cansa a más de uno.
El hombre, de 42 años, carga con un historial nada alentador que incluye varias condenas y tratamientos por adicciones. Este año, ya estuvo tras las rejas en tres ocasiones, pero como si fuera un mal sueño, cada vez que lo sueltan vuelve a hacer de las suyas. Para los comerciantes de la Capital, su accionar es una constante amenaza que no ha recibido el castigo que merecen sus fechorías.
Y así fue como, por cuarta vez, Constanza fue filmado mientras atacaba un minimarket en la intersección de calles Salta y Mitre. El damnificado, Jorge Otarola, no se quedó callado y decidió compartir el video en sus redes sociales, preguntándose: "¿Dónde está la Justicia?"
Las imágenes, capturadas a las 4.35 de la mañana de ayer, muestran al delincuente ingresando al negocio. Una vez adentro, no se detuvo en su afán de llevarse lo que no es suyo: 45 paquetes de cigarrillos, tarjetas SUBE, 6 latas de cerveza, 2 botellas de fernet, shampoos, cremas, sánguches y fiambres. Un verdadero festín para el ladrón.
La indignación de Otarola no se hizo esperar. "Hoy martes 4.35 am sufrimos el robo en nuestro negocio familiar... Algo que con Meli construimos con muchísimo esfuerzo, dedicación y horas de trabajo. Ver cómo alguien entra y se lleva lo que tanto nos costó conseguir da una mezcla enorme de bronca e impotencia", expresó en su publicación.
Pero eso no fue todo. El comerciante también recordó que este mismo sujeto ya había robado anteriormente en agosto y septiembre, y aún así sigue libre. "Entonces uno se pregunta… ¿Dónde está la justicia? Porque la policía cumple su parte, pero si después lo dejan salir, ¿qué esperanza queda para los que trabajamos honestamente? No buscamos lástima, solo hacer visible lo que pasa todos los días y reclamar que algo cambie", concluyó Otarola, dejando en claro su desesperación ante un sistema que parece no funcionar.