Emotivo homenaje a Lucía Rubiño en el aniversario de su trágica muerte
El recuerdo de la joven sanjuanina sigue vivo entre sus seres queridos, quienes la homenajearon con un emotivo video y reclaman justicia.
Este 15 de octubre se cumplieron dos años sin Lucía Rubiño, la adolescente sanjuanina que dejó este mundo de manera abrupta en 2023, tras ser atropellada por un menor que, según cuentan los testigos, andaba corriendo picadas en el barrio Profesionales, en Rivadavia. Una tragedia que aún resuena en el corazón de su familia y amigos.
Para recordar a Lucía, sus seres queridos decidieron compartir un emotivo video en las redes sociales. En las imágenes, se puede ver a un grupo de jóvenes recorriendo el Parque de Mayo y repartiendo mensajes con su foto. La música de Milo J acompaña este tributo, que está cargado de emociones y palabras que reflejan el vacío que dejó su partida: "Hace dos años que no estás, pero tus palabras siguen guiándonos. Nos dejaste los mejores consejos, pero no nos enseñaste a vivir sin vos. Este video es para vos, para recordarte y agradecerte por tanto."
Además, invitaron a la comunidad a sumarse al homenaje con un corazón blanco, un símbolo de recuerdo y de la lucha por justicia. La memoria de Lucía sigue viva entre quienes la conocieron, y su familia no se olvida de las circunstancias que rodearon su muerte.
Lucía tenía apenas 16 años cuando la madrugada del 15 de octubre de 2023, fue atropellada mientras estaba en la puerta de la casa de una amiga. Eran alrededor de las 3.20 cuando un auto, al mando de un joven que había compartido parte de su infancia, perdió el control y la embistió. Los momentos fueron angustiosos, y aunque pudo comunicarse con su madre por teléfono, las heridas fueron demasiado graves y esa misma noche la vida de Lucía se apagó.
Desde entonces, su familia ha estado en pie de lucha para que los responsables enfrenten la justicia. En el expediente figuran N.U., el menor que manejaba el Renault Sandero que arrolló a Lucía, y Juan Pablo Echegaray, hijo de un juez federal, quien conducía una Toyota Hilux que, según los testigos, también participaba en esa peligrosa competencia automovilística.
Dos años después, el recuerdo de Lucía sigue vivo en su familia, en sus amigos y en todos aquellos que exigen que su muerte no sea en vano, que se haga justicia por su partida.