Un ojeador del Arsenal fue lapidario con Palacios: "Lo limita un poco su cabeza", ¿qué onda con el chileno de Boca?
Un capo del scouting del Arsenal inglés soltó la posta sobre Carlos Palacios de Boca: ¿por qué no rinde como se espera en el Xeneize?
Jonathan Vidallé, el jefe de scouting en América para el Arsenal de Inglaterra, un tipo que sabe un montón, no se guardó nada cuando le preguntaron por el volante chileno. En una entrevista con una radio de su país, Vidallé, que también tiene raíces argentinas, no dudó en reconocer el talento del jugador, pero también marcó su gran punto débil.
"En Boca está Carlos Palacios. Me parece un gran jugador, me encanta, pero no lo veo rendir como en Unión Española", tiró Vidallé, comparando su presente con la época en la que brillaba en Chile. Y fue más allá, soltando la frase que encendió la polémica: "Lo conozco desde que jugaba en Santa Laura, lo seguí de ahí en adelante. Uno dice ‘este chico tiene un tremendo potencial’, y bueno, por algo juega en Boca, pero lo limita un poco su cabeza. Si tuviera mejor mentalidad, brillaría aún más".
Recordemos que Juan Román Riquelme lo quiso sí o sí, convencido de que era un "distinto". Boca pagó 4.8 millones de dólares por su pase y le hizo un contrato hasta 2029. Al principio, el zurdo amagó con mostrar su magia, pero entre lesiones y algún que otro quilombo, su rendimiento fue bajando.
Hasta ahora, Palacios jugó 28 partidos con la camiseta azul y oro, metió 3 goles y dio 4 asistencias. Poco para lo que se esperaba de un jugador que llegó con semejante cartel. Tuvo cruces, como el que tuvo con Claudio Úbeda, y nunca terminó de explotar ese potencial que le vieron.
Vidallé incluso le tiró un consejo a Palacios, sugiriéndole que tome un rol más importante en el equipo. "Podría hacerse líder, como Arturo Vidal o Gary Medel en Boca", dijo, marcándole el camino para que se convierta en un referente.
Y sí, la verdad es que si la cabeza no acompaña, por más habilidad que tengas, la cosa se complica. A ver si Carlos Palacios se pone las pilas de una vez y demuestra por qué Román apostó tan fuerte por él.