Desmantelan una carnicería clandestina que faenaba caballos en Rawson
Un operativo policial desveló una carnicería ilegal donde se vendía carne de caballo como si fuera vacuna. El lugar, lleno de suciedad y sin ningún control, fue cerrado y su dueño quedó detenido.
¡Increíble pero cierto! Una intervención policial dejó en evidencia una situación de salud pública que daba miedo en el corazón de Rawson. En una casa de la calle Vicente Más, un grupo de agentes encontró una carnicería de lo más insólita donde se faenaban caballos y la carne se vendía como si fuera de vaca. ¡Una locura!
El operativo se llevó a cabo a primera hora de la mañana, alrededor de las 8:30, luego de varios días de investigación por parte de la Brigada de la División UFI Genérica, bajo la dirección del subcomisario Miguel Gómez y la colaboración de la Comisaría 24ª. La situación era tan grave que los investigadores mantuvieron el asunto en secreto hasta confirmar que en esa casa se estaban llevando a cabo actividades ilegales relacionadas con la venta de carne equina.
Con la orden judicial en mano y bajo la mirada atenta del ayudante fiscal Usin, los policías ingresaron a la vivienda y se encontraron con una escena que parecía sacada de una película de terror: utensilios oxidados, charcos de sangre, restos de carne por todos lados y un olor que te hacía llorar. En ese lugar, el propietario, un hombre de 62 años llamado Vargas, fue detenido y quedó a disposición de la fiscal Daniela Pringles.
Durante la inspección, los efectivos secuestraron **costillares, patas, piernas y diferentes cortes de carne** que estaban esparcidos en baldes, mesadas y un viejo freezer que ya había visto mejores días. El veterinario Gustavo Aragón, del Ministerio de Medio Ambiente, confirmó que todo lo incautado era carne de caballo. También se llevaron cuchillos, una balanza y otros instrumentos utilizados para esta actividad ilegal.
Las autoridades informaron que la carne confiscada será enviada al Parque Faunístico de San Juan para ser utilizada como alimento animal, después de realizar los análisis pertinentes. ¡Una suerte que no terminó en la mesa de alguien!
Fuentes del ámbito judicial explicaron que el lugar no contaba con habilitación ni control bromatológico, funcionaba en condiciones de higiene deplorables y representaba un peligro claro para la salud pública. "Se manipulaban alimentos en un ambiente completamente insalubre", señalaron, haciendo hincapié en lo preocupante de la situación.
Los investigadores no descartan la posibilidad de que existan **otros puntos clandestinos de faena** relacionados con esta misma red de comercialización ilegal. La causa sigue abierta, y el acusado enfrenta serios cargos por violación de las normativas sanitarias y presunta estafa comercial. ¡Una verdadera novela que apenas comienza!