Las ventas minoristas de las pymes cayeron un 4,2% en septiembre
Un informe de CAME revela que el consumo sigue en picada y preocupa a los comerciantes. La falta de estímulos y la incertidumbre económica marcan el rumbo.
Las ventas minoristas de las pymes cayeron un 4,2% en septiembre, ¡y ojo! ya van cinco meses a la baja. Este dato, sacado de un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), muestra que el consumo está más flojo que un fideo en sopa. Después de un agosto donde la caída fue del 2,6%, y un julio que se despachó con un 2%, la situación se pone cada vez más complicada.
En el análisis de los números, se nota una tendencia preocupante. Desde diciembre, donde las ventas habían tenido un subidón del 17,7%, la cosa se fue desinflando hasta llegar a este escenario crítico. Aunque en lo que va del 2025 se reporta un crecimiento interanual del 5%, eso no parece consolar a los comerciantes, que ven cómo su día a día se complica.
La CAME no se anda con vueltas y advierte: "septiembre cerró con un retroceso generalizado en las ventas minoristas pymes, reflejando la fragilidad del consumo interno". ¿Y qué significa esto? Que la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento de los hogares están haciendo de las suyas. Con la gente más cautelosa que un gato en un tejado caliente, el consumo está estancado.
Los números no mienten. Un 55% de los comerciantes dijeron que su situación se mantuvo igual al año pasado, mientras que un 38% se sintió más apretado que un sapo en una olla. Solo un 7,2% notó una mejora. ¿Y qué se viene para el futuro? El 47,6% de los encuestados espera que el año que viene las cosas cambien, mientras que un 41,5% cree que seguirán igual y un 10,8% teme que empeoren.
La situación por rubros es alarmante. Todos los sectores mostraron caídas, pero los más golpeados fueron Textil e indumentaria (-10,9%) y Bazar, decoración y muebles (-6,2%). Sin embargo, la Perfumería logró un leve crecimiento del 1,4% en comparación con agosto, un verdadero oasis en medio del desierto de caídas.
Los números son claros: Alimentos y bebidas bajaron un 3,1% interanual, y aunque el acumulado del año muestra un incremento del 7,2%, la realidad cotidiana sigue siendo dura. En el caso de Calzado y marroquinería, la caída fue del 4,3%, pero se ve un alza del 4,4% en el año. En fin, el panorama es sombrío y la incertidumbre económica está haciendo de las suyas en cada rincón del comercio argentino.