Conmoción en el tenis: el campeón consoló a su primo que se desmayó en plena premiación
Una final de tenis entre primos dejó una imagen inolvidable: el perdedor, Arthur Rinderknech, se desplomó por calambres en plena premiación, tras un emotivo discurso.
Esta final en la ciudad china superó todas las expectativas y se transformó en un capítulo imborrable para los fanáticos. Rinderknech, número 54 del mundo, y Vacherot (204°), de 26 años, se enfrentaron en un partido que duró más de dos horas. Finalmente, Valentin se impuso por 4-6, 6-3 y 6-3, en un torneo donde nadie esperaba ver a estos dos primos en la definición, dejando afuera a grandes figuras como Sinner y Djokovic.
Durante la entrega de premios, Arthur Rinderknech tomó el micrófono y no se guardó nada. Con la voz quebrada y lágrimas en los ojos, le habló a su primo: "Dos primos son más fuertes que uno. Lo di todo, pero te lo merecés. Espero que haya más, te quiero mucho". Unas palabras que tocaron la fibra más íntima del público y de los propios protagonistas, mostrando el lado más humano del deporte.
Pero el drama no terminó ahí. Cuando le tocó hablar al flamante campeón, Valentin Vacherot, quien subirá al puesto 40 del ranking ATP, la situación de su primo se puso complicada. Arthur permaneció agachado junto al escenario, intentando contener un dolor inmenso, hasta que finalmente no pudo más y se desplomó por calambres severos. Valentin, preocupado, pidió ayuda a gritos en inglés, generando un momento de mucha tensión y luego alivio cuando fue asistido por los médicos.
Es que Rinderknech venía a los tumbos. Ya había solicitado la intervención de un fisioterapeuta durante el tercer set por molestias en la espalda y la zona lumbar. Su desgaste físico fue tremendo, fruto de una seguidilla de partidos exigentes y un calor infernal que castigó a los jugadores en Shanghái. El pibe quedó hecho pelota después de dejar en el camino a rivales durísimos, como Daniil Medvedev.
Más allá del susto, la victoria de Valentin Vacherot fue histórica. Es el primer monegasco en la historia del ATP Tour en levantar un título individual de esta categoría. Y él mismo, al recibir el trofeo, le dedicó un emotivo mensaje a su primo: "Si no hubiese ingresado a la Universidad de Texas en 2017 gracias a vos, hoy no estaríamos acá. Soñé con seguirte en el Top 100 y ahora estamos ahí los dos".
El partido en sí fue una batalla, con Arthur llevándose el primer set con un gran saque, pero Valentin ajustó su juego y emparejó la cosa. En el tercer set, el estado físico y la garra del monegasco fueron clave para llevarse el título. Un desenlace que nos dejó una postal increíble: lágrimas, un discurso que erizó la piel y una caída inesperada que mostró la exigencia y la emoción a flor de piel de estos deportistas. Una verdadera lección de tenis y de vida.