Liliana Viola desnuda a Martha Pelloni: La monja que le armó un quilombo a los poderosos y sigue dando pelea
El libro que ganó un premio Anagrama desentraña a la monja que, desde Catamarca, enfrentó a la corrupción y el crimen. Una historia de viveza criolla, fe y una lucha que marcó al país.
Liliana Viola, una periodista con manso recorrido, acaba de ganar un premio importante con "La hermana", un libro que nos trae de vuelta a Martha Pelloni. Esta monja se hizo famosa en los "90 cuando Catamarca era un hervidero por el crimen de María Soledad Morales, una piba que fue violada y asesinada por "los hijos del poder". Pelloni no se guardó nada y se puso al frente del reclamo de justicia, enfrentando a todo el mundo.Lo más sorprendente es cómo nacieron las famosas "Marchas del Silencio". No fue una estrategia pensada, ¡ni a palos! La monja, con una viveza criolla que hoy es leyenda, les dijo a las pibas que salieran en silencio para que el jefe de policía, que la estaba apretando adentro de la escuela, no se diera cuenta. Esos pasos callados retumbaron en todo el país y fueron un golazo que marcó un antes y un después.El libro de Viola nos muestra una Pelloni que rompe moldes. A pesar de su hábito, tiene ideas que chocan con la Iglesia: apoya el uso de preservativos, defiende a la comunidad LGTBIQ+ y hasta se la bancó cuando un obispo la quiso silenciar y la denunció al Vaticano. Para ella, el sentido común y la ayuda a la gente están por encima de cualquier dogma.Liliana, que viene de otro palo y no cree en Dios, cuenta cómo se metió en esta historia. Fue una "cronista de escritorio", armando el rompecabezas con entrevistas y con la ayuda de amigas que fueron sus "enviadas especiales". Su objetivo fue contar la verdad sin caer en el morbo, mostrando las entrañas de una Argentina que muchas veces preferimos no ver.A 35 años del crimen de María Soledad, el caso sigue picando. Para Viola, volver a esta historia es también pensar en un momento donde, a pesar del horror, hubo mucho coraje y se gestaron movimientos como el Ni Una Menos. La lucha de Pelloni, hoy con su red "Infancia Robada", es un símbolo de que, aunque los malos vuelvan, siempre hay alguien dispuesto a plantar bandera.Al final, Viola confiesa que no encontró "chanchullos" en Pelloni. La describe como una de las pocas personas intachables del país. La monja, con su fe inquebrantable, sigue esperando algo que Liliana, que ya no cree, no espera. Pero ambas coinciden en algo fundamental: la importancia de creer en las personas y en la lucha por un mundo más justo, donde nadie quede hecho pelota por el poder.