Patti Smith la rompió en Madrid: 50 años de "Horses" con puro punk y un mensaje fuerte por los pibes de Gaza
La "Madrina del Punk" celebró medio siglo de su icónico disco "Horses" con un show vibrante en Madrid, fusionando poesía, rock y un fuerte compromiso social.
El Teatro Real de la capital española se llenó hasta la bandera, ¡ni Rosalía se lo quiso perder! Más de 1.600 personas vibraron con una noche que tuvo de todo: garra, emoción, historias y, como siempre, un mensaje bien comprometido. Patti no se guardó nada y dejó en claro su postura por lo que pasa en Gaza.
"Horses", aquel disco que John Cale ayudó a producir, fue un golazo que abrió camino para el punk rock, mezclando poesía con un sonido crudo. Y para esta fiesta, Patti se rodeó de los suyos: Lenny Kaye en la viola y Jay Dee Daugherty en la batería, ¡dos de los que estuvieron desde el arranque! También se sumaron Tony Shanahan y su hijo, Jackson Smith.
Apenas pisó el escenario, con su melena blanca al viento, el público se puso de pie. Y ella, sin vueltas, arrancó con "Gloria", ese himno que dice "Jesucristo murió por los pecados de alguien, pero no por los míos". Con el brazo en alto y la pierna sobre un parlante, como si estuviera conquistando el mundo, demostró que la energía sigue intacta, aunque a veces el aire le falte un poquito al cantar.
Hubo momentos para la emoción pura, como cuando contó la historia de "Kimberly", dedicada a su hija. Recordó cómo, de chiquita, la nena seguía sonriendo a pesar de ver una escena horrible. Y ahí, Patti, con la voz quebrada, remarcó: "No hay nada más preciado que la sonrisa de un niño, por eso debemos recordar a todos los niños que sufren". Un palo directo para pensar en los pibes de Gaza.
El show siguió con más temas icónicos, pero el mensaje social nunca se fue. Homenajeó a Rachel Corrie, la activista que murió por defender a los palestinos, y dejó bien en claro: "La pérdida de tierra y de hogares no es algo nuevo". Para el cierre, después de dedicarle "Because The Night" a su marido, el grito fue colectivo con "People Have The Power". Un llamado a que la gente se ponga las pilas y no se deje pisotear, ¡justo lo que necesitamos!