¡Un golazo! Profe de Física armó un sistema solar gigante en Salta y te invita a caminarlo
En Tonco, un lugar de Salta que es puro cielo, un profesor y la gente del pueblo se pusieron las pilas y crearon un sistema solar a escala. ¡Ahora podés caminar entre planetas y flashear con el universo como nunca!
El cerebro detrás de esta movida es Carlos Alessandretti, un santafesino que hace años vive en la provincia. La idea arrancó casi de casualidad, cuando el profe andaba por ahí enseñando a hacer calefones solares. Quedó tan copado con el cielo "puro" y el silencio del lugar que se le ocurrió armar algo groso. Después de que un plan de observatorio quedara en la nada por la pandemia, se le prendió la lamparita: recrear el sistema solar para que cualquiera pudiera caminar de Mercurio a Marte. Les contó a los vecinos que querían armar una especie de "viacrucis", pero en vez de las estaciones de la Pasión, la idea era ir recorriendo los planetas. La gente de Tonco lo entendió al toque y se sumó.
Desde fines de 2021, la cosa avanza a puro pulmón. Empezaron con la "piedra fundamental" del Sol y la comunidad hizo el ritual de la Challa para pedir permiso a la Pachamama. Los planetas los hacen con masilla epoxi, que queda como piedra, y los pintan con una artista local. La Tierra, por ejemplo, quedó tan real que parece de verdad. Y la Luna es una bolita chiquita que gira alrededor de la Tierra, ideal para explicar los eclipses. Hubo momentos de mucho laburo y otros donde se planchó todo, ya sea por falta de plata, de tiempo o porque la camioneta se dio un palo y el profe no podía viajar, pero siempre se le encontró la vuelta.
Para Carlos, esto es mucho más que una clase de física. "Los chicos se enganchan más cuando experimentan por sí mismos", asegura. Caminar hasta Marte, unos quinientos metros en subida, es una experiencia que te conecta con el fenómeno. "Aparece el asombro, la curiosidad se enciende, y eso, para el profe, es mucho más importante que llenarse de datos", explica. La gente termina haciéndose preguntas sobre el universo que nunca se le hubieran ocurrido mirando el cielo desde casa. La Tierra, vista a esa escala, es lo que más impacta: "Es fantástica, pero frágil. Es única. ¿Qué hacemos peleándonos y destruyéndola?", reflexionan.
Por ahora, se puede caminar de la Tierra a Marte, una hora de paseo tranquilo. Pero el sueño es grande: cuando esté Júpiter va a llevar más tiempo, y para Saturno, serán tres kilómetros de trekking por la montaña. La idea es que los jóvenes de Tonco se conviertan en los guías astronómicos del futuro, que el paraje ofrezca servicios turísticos y hasta un albergue con observatorio. Es un proyecto que, según Carlos, "evoluciona de manera aleatoria y caótica, como el mismo sistema solar cuando se formó".
El objetivo final es que este sistema solar a escala "tenga vida propia", como el de verdad, y que esa vida ayude a que los pibes de Tonco encuentren oportunidades y un futuro en su propio lugar, sin tener que irse a la ciudad. Un sueño compartido que, de a poquito, se va haciendo realidad en la inmensidad de Salta.