La Justicia le dijo que no a La Libertad Avanza
La Junta Electoral frenó la reimpresión de boletas tras la renuncia de Espert, dejando a Reichardt al tope. ¿Qué va a pasar en las elecciones?
La Junta Electoral Nacional, ubicada en La Plata, tomó una decisión que dejará a más de uno con la boca abierta: este jueves, rechazó de plano el pedido de La Libertad Avanza para reimprimir las boletas únicas de papel en la provincia de Buenos Aires. Todo esto, tras la renuncia de José Luis Espert a su candidatura, ya que consideraron que era "material, temporal y jurídicamente inviable". ¡Una bomba!
Con esto, se mantiene el modelo oficial que lleva a Espert y a Karen Reichardt -sí, la misma que fue vedette- en la cima de la lista, tal como lo dictó el juez federal Alejo Ramos Padilla en su fallo. La decisión se basa en que abrir el juego ahora contradice los principios de legalidad y seguridad jurídica que rigen los procesos electorales. ¿Quién lo diría?
La Junta dejó en claro que los plazos electorales no son un juego. La renuncia de un candidato no es motivo suficiente para hacer cambios en el modelo ya aprobado. Si se aceptara el pedido, se abriría un precedente peligrosísimo, permitiendo que cualquier renuncia provoque nuevas reimpresiones. ¡Una locura!
Además, se advirtió que una reimpresión total podría frustrar los comicios del 26 de octubre, ya que los tiempos y la logística no darían abasto. No hay antecedentes de algo así en la historia electoral argentina, así que imaginate la tensión.
El magistrado había desestimado ayer la solicitud para que Diego Santilli reemplazara a Espert, y decidió que la exvedette se quedara al frente de la lista libertaria. En la audiencia que se llevó a cabo en los tribunales de La Plata, se escucharon las voces de todos los actores involucrados, incluida la del ministro del Interior, Lisandro Catalán.
Los representantes de LLA pidieron la reimpresión total, un proceso que costaría más de $12 mil millones y llevaría al menos diez días. Sin embargo, la mayoría de los apoderados partidarios se opusieron, alegando que no había razones jurídicas ni logísticas para cambiar lo que ya estaba impreso. La tensión seguía en aumento.
Desde la oposición, se advirtió que la reimpresión podría poner en riesgo todo el cronograma electoral y la distribución del material en más de 38 mil mesas en la provincia. Mientras tanto, Kicillof no se quedó atrás, y desde Olavarría disparó: "¡Justo ahora les sobra plata! Son unos caraduras!" refiriéndose a los $15.500 millones que Catalán mencionó tener a disposición para el proceso. ¡Vaya forma de hacer política!