Manes vs. Menem: Denuncia de amenazas y un "quilombo" en Diputados
El diputado Facundo Manes acusó a Martín Menem de amenazarlo en el Congreso. La respuesta de Menem y otros legisladores desató un cruce picante y versiones cruzadas.
Se armó un revuelo de novela en los pasillos del Congreso, justo antes de una sesión clave por los DNU. El diputado Facundo Manes, de Democracia para Siempre, salió con los tapones de punta y denunció a Martín Menem, el presidente de la Cámara de Diputados, por supuestas amenazas.Según Manes, Menem lo cruzó y le largó una frase que lo dejó helado: "Rogá que no haya quórum, porque te vamos a hacer mierda. Hoy empieza una operación de prensa brutal contra vos". El legislador no se guardó nada y lo publicó en sus redes, pidiendo que "terminemos con esta locura en la Argentina".Pero Menem no tardó en responder, también por redes, bajándole el tono a la denuncia. "No le faltes a la verdad, Facundo. La política necesita seriedad, no teatro", le retrucó, dejando la pelota picando en el medio del campo.La cosa se puso más picante cuando Pablo Juliano, compañero de bloque de Manes, salió a bancarlo. El diputado no solo apoyó la denuncia, sino que también acusó a Menem de "apretar" a otros legisladores y hasta de "burlarse" del propio Presidente en la comisión de Presupuesto. Un verdadero golpe bajo.Sin embargo, los libertarios salieron en patota a desmentir todo. La diputada Nadia Márquez aseguró que ella estaba ahí y que solo hubo un saludo cordial. "Fue solo eso, dejen de mentir porque yo estuve ahí", disparó, tildando de "mentiroso" y "caradura" a Juliano. El jefe de bloque Gabriel Bornoroni fue más allá, calificando a Manes de "farsante", "mentiroso" y "canalla".Y para sumar más leña al fuego, Lilia Lemoine también se metió en la discusión. La diputada de La Libertad Avanza respaldó a sus compañeros, dijo que había un video circulando que probaba su versión y hasta comparó la situación con una denuncia falsa que le hicieron a ella. "Parece que a Manes los asesora la misma gente", tiró con ironía.Así las cosas, entre acusaciones de aprietes y desmentidas furiosas, lo que quedó claro es que el Congreso se transformó en un ring. Mientras unos hablan de seriedad, otros denuncian operaciones de prensa y amenazas. Un verdadero "quilombo" que nos deja con más dudas que certezas sobre lo que realmente pasó en ese pasillo.