¡Se promulgó la Ley Nicolás! Más seguridad y calidad en la atención de tu salud para evitar errores médicos
La iniciativa, impulsada por la mamá de Nicolás Deanna, busca frenar la mala praxis y asegurar una mejor atención médica en todo el país, tras la trágica muerte de su hijo.
El proyecto tuvo un camino largo: se aprobó en Diputados en diciembre de 2023 y luego fue aprobada en el Senado el 18 de septiembre, con todos los votos a favor, mostrando un amplio consenso. Fue un momento importante para la salud pública.
El texto final de la norma es claro: busca garantizar el derecho a una asistencia sanitaria segura y de calidad, poniendo a las personas en el centro. La idea es cambiar la forma de trabajar, mejorar las condiciones en los centros de salud, que se sigan protocolos claros, se use la tecnología adecuada y se reduzcan los problemas que se pueden evitar. También se preocupa por el bienestar de los equipos de salud.
La ley define conceptos clave como "calidad de la atención sanitaria", que es un proceso para mejorar el cuidado de todos, y "seguridad del paciente", que significa prevenir daños que se pueden evitar. Además, introduce la idea de una "cultura justa", para entender que los errores pueden pasar sin buscar culpables de entrada, y así animar a que se informen los problemas para aprender de ellos.
Entre sus metas, la ley busca que se gestione bien la calidad y se evalúe todo el tiempo, generando herramientas para identificar y analizar riesgos. La idea es evitar que vuelvan a pasar situaciones similares, incentivando el reporte de incidentes para el aprendizaje. Todas las instituciones de salud tendrán que cumplir con requisitos mínimos, como tener protocolos claros para prevenir daños, armar planes de auditoría y monitoreo, e implementar formas de atención y control de infecciones que sean iguales para todos.
También se exige que las instituciones pongan a disposición de los pacientes herramientas para que manejen su propia salud, incluyendo formas de hacer reclamos o plantear problemas sobre la atención, sin miedo a que haya consecuencias. La ley también piensa en el personal: asegura suficiente gente, busca que no se agoten física o mentalmente regulando turnos y horarios, y prevé protección si hay situaciones de violencia o aprietes.
Un punto central de la Ley Nicolás es la creación del RUDEC, el Registro Unificado de Eventos Centinela, que funcionará dentro del SISA. Todas las instituciones deberán reportar los eventos graves, y el registro garantizará la confidencialidad. El RUDEC va a publicar cada año los resultados de las investigaciones, para que todos aprendan y se eviten nuevos problemas. En paralelo, se refuerza el control de los profesionales, obligando a informar todas las sanciones a la REFEPS, la Red Federal de Registros, que será de acceso público.
Con esta nueva ley, se vuelve obligatorio revisar cada tanto si los profesionales están aptos para su tarea, con evaluaciones específicas y, para algunas especialidades, con simulacros. Si hay problemas de salud, se prevé cambiarles las tareas para que sigan trabajando. La ley empezará a funcionar en 180 días, y el Gobierno tiene que reglamentarla en ese mismo plazo, destinando el presupuesto necesario al Ministerio de Salud de la Nación.