Caputo estira su estadía en EEUU: Negociaciones clave y la esperada cumbre con Trump
El ministro de Economía, Luis Caputo, prolonga su viaje a Estados Unidos para cerrar acuerdos vitales y esperar el encuentro de Milei con Trump, además de participar en la Asamblea del FMI y el Banco Mundial.
El ministro de Economía, Luis Caputo, parece que se va a quedar un buen tiempo en Washington. Llegó el sábado pasado y, según fuentes cercanas a la Casa Rosada, su estadía se extenderá por varios días más de lo previsto, con un ojo puesto en destrabar fondos cruciales para el país.En su agenda, Caputo tiene reuniones de peso. Está negociando directamente con Scott Bessent, quien sería el secretario del Tesoro de Donald Trump si este regresa a la Casa Blanca, y con Kristalina Georgieva, la jefa del Fondo Monetario Internacional. El objetivo principal es concretar ese paquete de ayuda económica que Estados Unidos ya prometió a la Argentina.La cosa se estira porque el ministro tiene que esperar la visita oficial del presidente Javier Milei a Washington, pautada para el martes 14 de octubre. Pero ahí no termina: después de ese encuentro presidencial, Caputo participaría de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial. Todo esto podría llevar su viaje a unos quince días en total, según estiman.Por ahora, el Palacio de Hacienda no soltó prenda sobre los avances de estas charlas. Aunque Caputo hizo públicas sus reuniones con Bessent y Georgieva, los detalles de las negociaciones siguen bajo siete llaves. ¿Será que el anuncio gordo lo guardan para cuando se vean Milei y Trump?Caputo no está solo en esta misión. Lo acompañan figuras clave de su equipo económico, como el viceministro José Luis Daza, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Todavía no se sabe si todos regresarán juntos o si alguno pegará la vuelta antes.Mientras tanto, acá en casa, el Banco Central sigue metiendo mano fuerte en el mercado cambiario. Se supo que está vendiendo unos 250 millones de dólares por día para mantener a raya el precio de la divisa. Una clara señal de la necesidad de que esas negociaciones en el norte lleguen a buen puerto. La situación sigue en desarrollo, y todos los ojos están puestos en Washington.