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Textiles en picada

La industria textil quedó hecha pelota: cierran 380 empresas y 11.500 laburantes a la calle

El sector textil está en su peor momento por la caída del consumo y el ingreso masivo de importaciones baratas, dejando un tendal de despidos y fábricas con la persiana baja.

La industria textil quedó hecha pelota: cierran 380 empresas y 11.500 laburantes a la calleCrédito: Infobae

La industria textil argentina atraviesa un momento durísimo, uno de los peores de las últimas décadas. La baja del consumo interno, la moneda que no rinde y una avalancha de importaciones armaron un combo explosivo que golpeó de lleno la producción y dejó a miles sin laburo. En este panorama complicado, donde cada vez más empresas despiden o directamente bajan la persiana, la Fundación Pro Tejer organizó su encuentro anual para mostrar la cruda realidad con números en la mano.El evento, que se hizo en el Teatro Roma de Avellaneda, juntó a empresarios, gremialistas y políticos. Ahí se reveló el informe que venían anticipando: entre diciembre de 2023 y junio de 2025, el derrumbe del consumo, el peso fuerte y la apertura sin freno a las importaciones provocaron el cierre de 380 empresas y la pérdida de 11.500 puestos de trabajo formales. La crisis le pegó con fuerza a las pymes y a las empresas familiares, sobre todo a las de confección y calzado.Los datos mostraron que la producción de textiles y ropa se achicó un 14,5% comparado con el año anterior, y la capacidad de las fábricas se usa como nunca antes, en niveles bajísimos. Priscila Makari, directora de Pro Tejer, lo dejó claro: "El consumo real no repuntó y los precios de acá no aguantaron el aumento de los costos en dólares". Mientras tanto, las importaciones de productos crecieron un 32% en los primeros ocho meses de 2025, con un volumen récord de textiles que entran a precios regalados, desplazando lo que se fabrica acá y favoreciendo la informalidad.Luciano Galfione, presidente de Pro Tejer, no se guardó nada y remarcó que la industria es el motor del país. Para tener un proyecto que incluya a todos, dijo, hay que priorizar la producción nacional y el empleo. "Competir nos hace mejores, pero tiene que ser en igualdad de condiciones", sentenció. Sin embargo, Argentina va a contramano del mundo: mientras otros países como Estados Unidos y Brasil defienden su industria con leyes de "compre nacional" o planes millonarios, acá se bajaron aranceles y se eliminaron controles, facilitando la entrada masiva de productos de afuera.Las consecuencias en el mercado laboral no se hicieron esperar. El empleo privado formal bajó un 2% en general, y la industria manufacturera perdió 33.400 puestos entre fines de 2023 y mediados de 2025. Solo en el rubro textil, indumentaria y calzado, se fueron 11.500 trabajadores, ¡un 10% de todo el sector! Galfione recordó que el textil siempre fue "el primero en caer y el primero en levantarse", pero ahora "estamos sufriendo mucho, más que otros sectores, y esto anticipa lo que puede pasar con el resto de la industria".Desde la Federación de Industrias Textiles (FITA) sumaron más malas noticias: en julio, la actividad del sector cayó un 10,1% interanual, mucho más que el 1,1% de la industria en general, según el INDEC. Luis Tendlarz, presidente de FITA, manifestó su preocupación: "El sector textil es clave para el empleo en muchas provincias, y esta situación genera un quilombo grande para la generación de valor y la mano de obra en distintas regiones del país". Un panorama que, lamentablemente, ya se había advertido.

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