¡Indignante! Un vecino atacó a una influencer y su bebé por ser judíos y la justicia, ¿bien gracias?
Michelle Iman Schmukler relató el horror que vivió en su casa de Palermo con su hijo. Un vecino la agredió con insultos antisemitas y hasta le tiró un objeto. Lo peor: la denuncia quedó en la nada.
Un verdadero escándalo se armó en Palermo, donde la influencer Michelle Iman Schmukler denunció un ataque antisemita de un vecino en su propio departamento. Lo más grave es que el incidente fue delante de su bebé de ocho meses, y la bronca es que, a pesar de la denuncia, no pasó nada.
Michelle contó en un video que se hizo viral que estaba con su hijito en el patio de su casa cuando, de repente, un vecino empezó a gritarle barbaridades. "Escucho del patio de mi casa que hay una persona diciendo ‘judía, judía, judía, ahora tenés un hijo judío, qué asco’", relató, indignada. Pero la cosa no quedó ahí: el tipo le tiró un fierro por la ventana, apuntando a la cabeza de ella y del nene.
Su marido, Idán, intervino y logró hablar con el agresor, que no solo reconoció lo que hizo, sino que encima se lamentó de no haber tenido puntería. ¡Una locura! Ante semejante situación, la pareja fue a la comisaría a hacer la denuncia, esperando alguna respuesta de la ley.
Pero la reacción de las autoridades dejó mucho que desear. Idán explicó que el fiscal de turno, en lugar de ordenar la detención o al menos un interrogatorio, solo les dio un "botón de pánico". Es decir, el agresor, que vive en el piso de arriba, sigue como si nada en el edificio, sin que nadie lo moleste.
"Una persona le tiró un fierro apuntando a la cabeza a un bebé de 8 meses y a su mamá y nadie lo detiene, absolutamente nada", señaló Idán, sin poder creer la impunidad. Michelle, por su parte, dijo que tiene "miedo por mis hijos, tengo miedo por mi persona, por mi integridad" y no sabe a quién recurrir para que los protejan.
El video generó un montón de apoyo en las redes, y hasta la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se comunicó con ella para ofrecerle ayuda. Lamentablemente, este no es un caso aislado: hace poco un hombre fue golpeado en la calle con insultos antisemitas, y un grupo de pibes de Bariloche cantó barbaridades en un micro de egresados, lo que llevó a la denuncia de la DAIA.
La situación de Michelle y su familia es un grito de alerta. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que la gente viva con miedo en su propia casa por culpa del odio? Y lo que es peor, ¿hasta cuándo la justicia va a mirar para otro lado ante semejantes agresiones? ¡Una vergüenza!