La UOCRA se suma a la pauta del Gobierno: ¿Se viene la calma salarial o es solo una tregua?
El gremio de la construcción acordó un modesto aumento del 2,5% para septiembre y octubre, sumándose a la línea del Gobierno y siguiendo los pasos de Camioneros.
La Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), bajo el liderazgo de Gerardo Martínez, acaba de cerrar un acuerdo salarial que parece alinearse con lo que busca el Gobierno. Se trata de un incremento del 2,5% para los meses de septiembre y octubre.Este aumento se divide en dos partes: un 1,3% para septiembre y un 1,2% para octubre. Además, se sumó una mejora en los bonos, lo que impacta directamente en el bolsillo de los trabajadores. Por ejemplo, un ayudante pasará de cobrar 40.000 a 61.800 pesos, mientras que un oficial especializado llegará a los 74.200 pesos.Esta firma de la UOCRA no es un hecho aislado. Viene justo después de que el Sindicato de Camioneros, con Hugo Moyano a la cabeza, también llegara a un acuerdo que, según se dice, tranquilizó al oficialismo. Ellos pactaron un 3,3% en varios tramos hasta febrero, con un bono extra de $25.000 en septiembre que luego se incorpora al básico.Desde el Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, celebraron estos acuerdos, destacando que buscan "consolidar un mercado laboral sólido y proteger el poder adquisitivo de los trabajadores". Parece que el Gobierno se puso las pilas para mostrar un panorama de acuerdos.Sin embargo, no todas las negociaciones respetan el "techo" oficial. El Sindicato de Sanidad, por ejemplo, logró un 5,2% para el trimestre agosto-octubre, superando la pauta y sumando bonos de $60.000 mensuales. Y lo más llamativo es que, a pesar de exceder lo esperado, el Gobierno lo homologó.Esta flexibilidad del Gobierno para convalidar acuerdos por encima del 1% mensual, que era la idea original de Economía, se explica por la coyuntura electoral y la necesidad de que los salarios no queden tan atrás frente a la inflación.De todas formas, no es un cheque en blanco. Cada convenio se analiza con lupa en Economía y Trabajo. Buscan que los aumentos vayan de la mano con mejoras en la productividad y, fundamentalmente, que no generen más presión sobre los precios. Esas son las condiciones para que den el visto bueno a las paritarias.