¡Los créditos se vuelven un lujo! Impuestos disparan costos un 20%
Un informe revela que los impuestos provinciales y municipales están encareciendo el crédito en un 20% de promedio. La maraña de tasas locales complica la vida de los bancos y frena el financiamiento en Argentina.
Según un informe revelador, la presión impositiva en las provincias y municipios está haciendo que acceder a un crédito sea más caro que nunca. Osvaldo Giordano, presidente de IERAL, no se anduvo con chiquitas: "El crédito es vital para el desarrollo, tanto de empresas como de familias". Sin embargo, advirtió que si no se le pone un freno a la cuestión impositiva, el crecimiento se va a ver complicado.
El economista fue claro: "Esto juega en contra del desarrollo del crédito. Y el crédito es clave para el crecimiento del país". En su trabajo, titulado "Impacto de las tasas municipales sobre el crédito", se detalla que la presión tributaria sobre la intermediación financiera es un verdadero dolor de cabeza. Muchos municipios aplican tributos sin respaldo legal, lo que genera un caos regulatorio.
La Corte Suprema ha dejado en claro que las tasas deben estar ligadas a un servicio público específico y ser proporcionales al costo de dicho servicio. Pero, en la práctica, muchas ordenanzas municipales no cumplen con estas pautas y esto termina elevando los costos administrativos de los bancos, que deben lidiar con normativas locales que son un verdadero rompecabezas.
Para ilustrar el impacto de estos tributos, se analizó información de varios bancos y se encontró que en 51 municipios de 10 provincias, la carga impositiva promedio alcanza el 5,9% de sus ingresos brutos. Esto, además de ser excesivo, se siente en el bolsillo del consumidor, ya que encarece el crédito de manera alarmante.
Si sumamos los tributos provinciales y municipales, la tasa de interés promedio se dispara por encima del 42%, lo que significa que un préstamo que antes costaba un 35% ahora se va a más de un 42% por culpa de estos impuestos locales. En algunas ciudades, la carga puede llegar a ser del 50% si se incluye el IVA.
Las diferencias son abismales entre jurisdicciones, y mientras que en CABA y Mendoza la presión es más moderada, en otras localidades de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe las tasas son escandalosas, superando el 7% de los ingresos brutos de los bancos. Esto crea una desigualdad notable en el tratamiento fiscal entre sectores económicos, donde la actividad financiera sufre una carga mucho más pesada que otros rubros.
La situación es insostenible y el trabajo de IERAL concluye que es urgente revisar cómo los municipios gravan la actividad financiera. La idea es simplificar y establecer tasas más justas, que realmente correspondan a los servicios que se brindan. Mientras tanto, la litigiosidad sigue en aumento, con bancos cuestionando la legalidad de estas tasas en la Justicia Federal.
En resumen, la asimetría actual favorece a quienes operan digitalmente, eludiendo tributos, mientras que aquellos con sede física deben cargar con esta pesada mochila. ¡Es hora de que se pongan las pilas y se empiece a regular de manera más equitativa!