¡El Nahuelito y un cowboy texano reviven el misterio en Bariloche! ¿Mito o realidad?
Un documental picante se zambulle en la leyenda del Nahuelito y el enigmático Martín Sheffield. ¿Qué secretos esconde el lago más famoso del sur?
El Lago Nahuel Huapi no es un espejo de agua cualquiera, ¡para nada! En Bariloche, todos saben que sus profundidades guardan más de un secreto. Y el más famoso de todos es el Nahuelito, esa criatura que algunos juran haber visto asomar su cuello de cisne y lomo reptiliano, mientras otros lo ven como pura fábula para turistas. Pero ojo, el cuento no es tan inocente como parece...Porque el mito no nació de la nada. Todo empezó con una carta de 1922, enviada por un texano bastante excéntrico, Martín Sheffield, al zoológico de Buenos Aires. Y justo ahora, el documental "El monstruo y el sheriff" de Diego Lumerman, que se está viendo en el Festival Audiovisual Bariloche, viene a meter el dedo en la llaga: ¿Sheffield vio algo imposible o fue un gran cuentista?El director, Diego Lumerman, cuenta que el origen del Nahuelito está atado a este personaje legendario, un cowboy de Texas que le escribió al director del zoo, Clemente Onelli, asegurando haber visto una especie de "cocodrilo-lagarto con cuello de cisne". Esa carta, medio delirante pero con una convicción tremenda, ¡desató una expedición oficial desde Capital para atrapar al bicho! Como si la Patagonia fuera un safari de cosas que no existen.Pero Sheffield no era un gaucho yanqui común. Era un personaje que fue de todo un poco: sheriff, aviador, hasta maleante. Un verdadero mito andante, como explica Lumerman, que permite explorar esa frontera movediza entre la fantasía y la realidad. El director, que de chico iba a Bariloche y siempre esperaba ver al Nahuelito, confiesa que ese asombro por lo desconocido es lo que nos une a todos, creyentes o no.La película, que se gestó hace años y se filmó recorriendo Bariloche y la Comarca Andina, no busca desenmascarar al Nahuelito. Al contrario, lo que quiere es invitarnos a vivir ese misterio. Entre viejos diarios, testimonios de historiadores y las mil versiones sobre Sheffield, el documental nos muestra cómo en el sur la línea entre lo que pasó de verdad y lo que se cuenta, es como el agua del lago: nunca está quieta.Así que, la verdad sea dicha, el Nahuelito nunca se fue. Puede que nade bajo las aguas del Nahuel Huapi o que viva solo en nuestra cabeza. Pero lo que es seguro es que cada vez que alguien mira el lago, esa frontera entre lo real y lo fantástico se vuelve a abrir. Y de eso, justamente, va este documental que, como no podía ser de otra manera, se estrena con bombos y platillos en el Festival Audiovisual Bariloche.