¡Se acabó la joda! El INTI le dice "no" a la mutual con antecedentes violentos
Las autoridades del INTI no quieren saber nada con la nueva mutual de delegados sindicales con un historial picante, y ya empezaron a recuperar los espacios que ocupaban.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) le puso un freno a la polémica Mutual Pancho Dollman, esa que armaron delegados sindicales con un prontuario que da qué hablar. Desde el organismo fueron claros: no van a cederles ni un metro de sus instalaciones para que funcionen.La primera movida fue rescindir un viejo convenio de 2002 con la mutual anterior, que ahora está suspendida. La idea es recuperar esos espacios que, según fuentes del INTI, los delegados ya querían usar para la flamante entidad. La justificación oficial es que necesitan esos lugares para los centros de investigación, además de que la mutual vieja tiene problemas con los papeles y el INAES.Pero ojo, que en una calle del predio del INTI ya apareció un cartel que le pone el nombre "Pancho Dollman" a la mutual vieja, como si nada. Es que detrás de todo esto está la familia Dollmann, conocida por su larga trayectoria sindical y, lamentablemente, por varios episodios de violencia que ya son parte de la historia del organismo.Sin ir más lejos, el actual presidente del INTI, Miguel Romero, sufrió en carne propia la "modalidad" de estos delegados: le patearon la oficina y rompieron todo cuando "pedían audiencia". Y ni hablar de la foto de Erica Dollmann, una de las impulsoras de la nueva mutual, posando con una pistola de alto calibre, que muchos interpretaron como una clara amenaza para los empleados que no se alinean.Por estas y otras, Erica Dollmann no solo tiene un sumario administrativo abierto, sino que también fue denunciada por amenazas por el Ministerio de Economía. Además, hay otra denuncia por presunta privación ilegítima de la libertad contra una empleada, Valeria Fredes, que quedó acorralada e insultada en su oficina durante una protesta. Un verdadero quilombo.Este no es un cuento nuevo. Ya en 2019, la misma familia Dollmann, con Francisco padre e hijos a la cabeza, estuvo involucrada en una toma del edificio del INTI, con destrozos, agresiones a funcionarios y heridos. Parece que la historia se repite y el organismo está cansado.Así las cosas, el INTI se puso las pilas y decidió que no va a ser cómplice de estos manejos. Veremos si la mutual "rebelde" acata o si la historia de desafíos y conflictos sigue dando que hablar. Porque una cosa es la defensa de los trabajadores, y otra muy distinta, el patoterismo.