¡Ojo al piojo! En el Día del Café, la RAE te tira la posta para escribirlo sin meter la pata
Aunque parezca que hoy nadie le da bola a la ortografía, escribir bien te abre puertas. La RAE y Fundéu nos tiran unos tips para no pifiarle, ¡hasta con el café!
Para que no te agarren desprevenido, la Real Academia Española (RAE) y la Fundación del Español Urgente (Fundéu) laburan codo a codo. Estas instituciones son las que marcan la cancha para que todos hablemos y escribamos el mismo español, y para eso, publican un montón de consejos y resuelven dudas sobre cómo usar las palabras correctamente.
Justo en el Día Internacional del Café, que se festejó el 1 de octubre, aprovecharon para darnos una mano con algunas cositas que siempre generan dudas sobre esta bebida tan nuestra. ¡Así que a tomar nota!
Por ejemplo, el plural de café es "cafés", así de simple, no "cafeses". Las variedades como el "arábica" o el "robusta" se escriben siempre con minúscula. Y si querés pedir un diminutivo, lo nuestro es "cafecito", aunque en España le digan "cafelito".
¿Y cómo le decimos al café de la máquina rápida? Podés usar "exprés" o "expreso", las dos están bien. La bebida italiana "cappuccino" acá es "capuchino", y el "frappé" francés, mejor escribirlo "frapé".
Si hablamos de quién cultiva, son "cafeteros" o "caficultores". El "cafetalero" es el que tiene la plantación. Y un dato curioso: si querés enfatizar algo, por ejemplo, que huele mucho a café, decís "huele a café café" y no le ponés coma. Ah, y para el color, podés decir "ojos café" o "ojos cafés", pero siempre "ojos color café".
La RAE, que se fundó allá por 1713, sigue con el compromiso de que el español mantenga su unidad, aunque se adapte a los cambios y a las nuevas generaciones. Por eso, incluso crearon un "Observatorio de Palabras" para ver qué onda con los neologismos o palabras que se usan mucho pero todavía no están en el diccionario. Así que, ya sabés, un buen café con buena letra, ¡es un golazo!