Franco Colapinto se entrena a lo bestia para el "infierno" de Singapur: "Un desafío físico único"
El piloto argentino Franco Colapinto se la juega en uno de los circuitos más exigentes de la Fórmula 1. Tras un fin de semana complicado, busca revancha y puntos para Alpine en el calor extremo.
Nuestro Franco Colapinto se prepara para una de las paradas más exigentes del calendario de la Fórmula 1: el Gran Premio de Singapur. Después de un paso medio complicado por Bakú, donde las cosas no salieron como esperaba, el pibe de Pilar busca sumar puntos importantes para su equipo, Alpine, en el trazado callejero de Marina Bay. Es una revancha que tiene que salir.El mismo Colapinto ya conoce la dureza de este circuito, y no se guardó nada al hablar de la exigencia física. "Singapur es sin duda una de las carreras más duras de toda la temporada", comentó el piloto. Por eso, se puso las pilas y entrenó a conciencia para bancarse el calor y la humedad que hay allá. Dice que, a pesar de todo, la pista "es muy divertida de conducir", con muchas curvas técnicas que prometen carreras espectaculares.Viene de un fin de semana adverso en Azerbaiyán, donde un toque con Alex Albon lo dejó en el puesto 19. Pero eso ya quedó atrás. Tanto él como su equipo están totalmente enfocados en darlo todo para que este fin de semana en Singapur sea exitoso. A pesar de que el A525 de Alpine no es el auto más competitivo (están últimos en Constructores), Colapinto sigue peleando.El circuito urbano de Marina Bay es un desafío enorme: 5 kilómetros, 19 curvas (o hasta 23, ¡una barbaridad!) y tres zonas de DRS. Es uno de los trazados con más cambios de dirección, lo que castiga muchísimo los frenos y obliga a los pilotos a hacer más de 80 cambios de marcha por vuelta. Un verdadero quilombo técnico.Y el clima es otro factor clave. Incluso de noche, la temperatura no baja de los 33 grados y la humedad ronda el 90%. Los pilotos, como explicó su compañero Pierre Gasly, pueden perder hasta cinco kilos de líquido en las dos horas de carrera. Los baches y los muros pegados a la pista no dan margen para el error, y si llueve, la cosa se complica aún más.Para Colapinto, esta es una oportunidad de oro para demostrar su adaptación y consolidar su rendimiento. Desde que debutó este año, viene en ascenso, rozando los puntos en Países Bajos. Singapur, donde el año pasado terminó undécimo, es el escenario ideal para buscar esa revancha y mostrar que, a pesar de las dificultades del auto, nuestro pibe tiene todo para brillar.