¡Noche de gala y música! La Orquesta Sinfónica Nacional te invita a un viaje de Beethoven a Tchaikovsky, ¡con entrada libre!
El Palacio Libertad abre sus puertas para una velada sinfónica imperdible. La Orquesta Nacional, con Carlos Jaimes y Claudio Santoro, te pasea por clásicos y modernidad, ¡y no pagás un peso!
Agendate este planazo cultural: el próximo viernes 3 de octubre, la Orquesta Sinfónica Nacional te espera para una noche musical de esas que erizan la piel. La cita es a las ocho de la noche en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, el ex CCK, y lo mejor de todo es que ¡la entrada es totalmente gratis!Bajo la batuta del maestro Carlos Jaimes y con el talentoso pianista Claudio Santoro al frente del teclado, la orquesta nos va a llevar de paseo por un repertorio que arranca en lo clásico y llega hasta lo contemporáneo. Un verdadero viaje musical titulado "Piano, pasión y sinfonía".La velada arranca con la "Sonatina para orquesta" de Máximo Flügelman, un compositor argentino que la rompe a nivel mundial. Sus obras ya sonaron en las orquestas más importantes, así que es un orgullo tenerlo en casa.Después, la Sinfónica se le anima al "Concierto para piano y orquesta N°2" de Ludwig van Beethoven. Esta pieza, que el genio alemán compuso de joven pero recién publicó más tarde, es un clásico que no te podés perder con Santoro luciéndose en el piano.Para cerrar con broche de oro, sonará la imponente "Sinfonía N°5" de Piotr Tchaikovsky. Una obra que te envuelve, donde el compositor ruso mezcló su folclore con la música europea, contándonos la historia de un hombre buscando su destino.Si no te querés quedar afuera de este golazo cultural, las entradas se retiran sin costo en los mostradores del Palacio Libertad (en Sarmiento 151, Capital Federal) desde dos horas antes del concierto. ¡No cuelgues porque vuelan!Y para los que no puedan ir, o simplemente quieran la previa, ¡hay una buena noticia! El concierto y todo lo que pase antes se va a poder escuchar en vivo por la radio del Palacio Libertad. Así que no hay excusas para perderse semejante espectáculo.