La CGT se parte: ¿negociar con Milei o seguir la protesta? El sindicalismo, entre la bronca y la mesa chica
Con la calle caliente por las protestas, algunos referentes de la CGT, como Martínez y Romero, ya se sientan a charlar con el Gobierno, mientras otros gremios no aflojan y redoblan la apuesta contra Milei.
Mientras el ala más combativa de los sindicatos redobló las protestas después de las elecciones, buscando desgastar al gobierno, algunos dirigentes de la CGT ya están buscando la forma de sentarse a negociar con los de Milei. Esta doble estrategia reavivó la famosa "grieta" dentro del gremialismo, justo cuando se está armando la nueva central obrera.El lunes hubo un nuevo acercamiento: Gerardo Martínez de la UOCRA, conocido por su postura más dialoguista, estuvo en la Casa Rosada. Participó del Consejo de Mayo, esa mesa multisectorial que lidera el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.La CGT había acordado ir a esas reuniones, aunque los gremios más cercanos al kirchnerismo, que no quieren saber nada con el diálogo, no participaron. Por eso llamó la atención la frase de Héctor Daer (Sanidad), uno de los capos de la CGT, que la semana pasada dijo: "No hay una CGT dialoguista porque nadie del Gobierno dialoga". Una declaración que, parece, le duró poco.Es que la frase de Daer quedó medio en el aire después de que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se juntara el viernes con Sergio Romero, el líder de UDA (Unión Docentes Argentinos). Romero es un peso pesado de los docentes y también forma parte de la CGT.Romero, aunque lideró las protestas docentes por los sueldos, no le escapa a la charla. Dijo que su gremio tiene "la mayor responsabilidad" por su representación. Para él, la reunión con Pettovello fue clave porque su ministerio maneja Trabajo y Educación, que son los que les pagan. "Defendemos la educación pública, donde van los hijos de los trabajadores", explicó el de UDA. Contó que la charla fue larga y que puso sobre la mesa todos los reclamos, especialmente que los sueldos docentes no queden "por debajo de la línea de pobreza".La movida de Romero contrasta fuerte con lo que decidió CTERA, el otro gremio docente grande (que no es de la CGT, sino de la CTA kirchnerista). El miércoles pasado, con Sonia Alesso y Roberto Baradel a la cabeza, CTERA votó seguir con el "Plan de Lucha Nacional" desde el 6 de octubre. ¿Qué piden? Una nueva Ley de Financiamiento Educativo, que los llamen urgente a la Paritaria Nacional Docente y que les devuelvan el FONID, entre otras cosas, y hasta piensan en un paro nacional.Está claro que si Romero no consigue una mejora salarial para los docentes con Pettovello, se va a sumar al paro. Pero esta situación muestra a las claras que el sindicalismo está dividido: unos quieren dialogar y otros prefieren la protesta, todo en un año electoral que, como siempre, lo tiñe todo.