Kicillof, presionado por La Cámpora, le esquiva al encuentro con Cristina: "Cuando haya algo digno, lo diremos".
El gobernador bonaerense se refirió a la esperada visita a la expresidenta, que cumple prisión domiciliaria. La interna calienta en plena campaña electoral.
Axel Kicillof, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, habló sobre la posibilidad de ir a ver a Cristina Kirchner en su casa de Constitución. La expresidenta está con prisión domiciliaria por la causa Vialidad, y la expectativa por su encuentro con Kicillof viene dando vueltas hace rato.
El lunes, el mandatario bonaerense tiró que va a tener "todas las reuniones que correspondan" pensando en las elecciones de octubre. Desde que CFK quedó detenida, el sector más kirchnerista viene pidiendo a gritos que Kicillof vaya a visitarla. Hasta ahora, esa foto no se dio. Aunque el periodista Horacio Verbitsky había adelantado que el gobernador estaba tramitando la autorización, Kicillof, consultado, fue claro: "Estamos en medio de una campaña electoral para las elecciones de octubre. Vamos a seguir trabajando para eso y tener todas las reuniones que correspondan en el marco de una boleta única que representa a todos los sectores. Pero cuando haya algo digno de comunicar, lo haremos".
La presión para que Kicillof pise la casa de Cristina viene fuerte, sobre todo de La Cámpora. Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes, fue una de las que no se guardó nada cuando se cumplieron 100 días de la detención de CFK. "Cristina está lamentablemente en un mismo lugar, secuestrada por el Poder, porque está cumpliendo una condena que es ilegal. Así que Cristina hace 100 días que está en San José 1111; hay que ir a verla y demostrarle nuestro cariño. Nadie necesita más invitación de la que sabemos que es justo hacer", dijo, mandando un mensaje bien directo al gobernador.
Más picante aún fue Facundo Tignanelli, diputado provincial y cercano a Máximo Kirchner. Él pidió "cortarla con la novelita del llamado entre Cristina y Axel, la gente la está pasando mal. Nos votó y hay que dar respuestas. No estamos haciendo una auditoría de los llamados o no llamados, de las visitas o no visitas. Hay que dejarse de joder con las boludeces y laburar todos para octubre como se hizo para septiembre". Quedó picando la bronca ahí.
A pesar de la movilización frente a la casa de Cristina, Kicillof no apareció en persona. Eso sí, posteó en X que "cada día con Cristina detenida, Argentina es un país más injusto y una democracia más débil". Además, la semana pasada, desde Nueva York, donde participó de un homenaje a Pepe Mujica, Kicillof volvió a pedir "que cese la situación injusta de la condena de Cristina Fernández de Kirchner", marcando su posición internacionalmente.
Mientras tanto, Cristina no se queda quieta y recibe visitas seguido. Hace poco se juntó con ex combatientes de Malvinas y también con pibes de la Unión de Estudiantes Secundarios, con Lucía Cámpora de La Cámpora presente. Se nota que la expresidenta sigue activa, esperando, quizás, esa visita clave.
Todavía no hay fecha confirmada para el esperado encuentro entre el gobernador y la expresidenta. Kicillof ya arrancó de lleno con la campaña electoral. Un quilombo que sigue sin resolverse y que mantiene en vilo a parte del peronismo.