¡Se armó un quilombo bárbaro en el Gobierno! EE.UU. pide orden y la interna libertaria explota
La Casa Rosada recibió un espaldarazo clave de Estados Unidos, pero con un mensaje clarito: hay que ordenar la política. Adentro, la pelea entre los equipos de Milei se puso brava y ya nadie se guarda nada.
En el momento más complicado de la gestión de Javier Milei, con el Banco Central vendiendo dólares a lo loco, llegó un apoyo histórico de Estados Unidos. Pero ojo, este salvavidas vino con un mensaje directo de la Casa Blanca: hay que ponerle orden a la política. Después de días de negociaciones intensas, donde se barajaron opciones bien distintas a lo que se esperaba, se destrabó una ayuda clave.El equipo del ministro Luis Caputo, con José Luis Daza y Santiago Bausilli, tuvo un papel fundamental junto a Scott Bessent. También el asesor Santiago Caputo movió sus fichas. Los yanquis, que nos ven como su socio más importante en la región, no solo miran la billetera: antes de confirmar el apoyo, pidieron un informe urgente sobre cómo quedaría el Congreso después de las elecciones. El mensaje era clarísimo: la política es fundamental.Aunque todavía no hay una cifra final, se habla de un respaldo financiero de hasta 20 mil millones de dólares, que incluso podría servir para saldar deudas con China. Pero el único pedido que llegó fuerte y claro desde Estados Unidos fue "mayor control político en el Congreso". El propio ministro de Economía, Luis Caputo, lo dejó picando después de su encuentro con Donald Trump: hay que armar las coaliciones necesarias para avanzar con las reformas que la gente espera.Más allá de los números y los acuerdos internacionales, el Gobierno tiene un problema grave puertas adentro. Varias personas están negociando con gobernadores y legisladores al mismo tiempo, sin una línea clara. Esto genera ineficiencia y mucho desgaste. La situación llegó a un punto tal que algunos aseguran que el "caputismo" ni participó de las negociaciones con EE.UU., algo que del otro lado no podían creer. "Nunca vi algo así", confesó una fuente cercana.La bronca es grande. Desde el "caputismo" le echan la culpa a los que responden a Karina Milei por la mala estrategia con los aliados. Del otro lado, dicen que el sector de Caputo es "la máquina de impedir" y que frena los acuerdos con obras y fondos. En este contexto, el flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, empezó a recorrer las provincias, pero muchos creen que necesita más peso para que el diálogo sea efectivo.En Balcarce 50, el cansancio por esta interna y la desconfianza es palpable. Todos coinciden en que "la cosa no puede seguir así". Hay una expectativa enorme por la vuelta de Milei de sus viajes para que ponga las cosas en su lugar y baje una línea clara. "Se pueden venir definiciones", aseguró alguien que conoce bien los pasillos del poder. La frase final lo resume todo: "O nos ordenamos hacia adentro o nos la chocamos contra un paredón".