Tras el triple crimen en Varela, la Iglesia no se calló más: ¡Basta de narcos y más Estado en los barrios!
Conmovidos por el brutal triple asesinato de Lara, Morena y Brenda en Florencio Varela, los obispos salieron a denunciar otra vez la avanzada narco y le exigieron al Gobierno que se ponga las pilas.
Después del tremendo triple asesinato de Lara, Morena y Brenda en Florencio Varela, la Iglesia Católica levantó la voz con un comunicado durísimo. Volvieron a poner el grito en el cielo por cómo avanza el narcotráfico y pidieron a las autoridades que el Estado se haga bien presente para que "la muerte y el dolor no se apropien de la vida de nuestros hermanos".Desde la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia del Episcopado no anduvieron con vueltas: "Otra vez nos encontramos con una tragedia en nuestra sociedad, culpa de cómo crece el narcotráfico, sobre todo en los barrios más necesitados de nuestro país".En su mensaje, la Iglesia se solidarizó con las familias de Morena, Brenda y Lara, conmovidos por el brutal crimen que sufrieron estas pibas.Además, trajeron a la memoria las palabras del Papa Francisco: "¡Cuántos traficantes de muerte hay —porque los traficantes de drogas son traficantes de muerte—, impulsados por la lógica del poder y del dinero a toda costa! Y esta plaga, que produce violencia y siembra sufrimiento y muerte, exige un acto de valentía por parte de toda la sociedad".Para la Iglesia, su presencia y la de otras instituciones en nuestros barrios es clave. Ahí es donde se acompaña a tantos chicos y jóvenes, junto a sus familias, para que no caigan en la trampa brutal de la droga. Es fundamental para que "la muerte y el dolor no se apropien de la vida de nuestros hermanos".Y la exigencia fue clara: "Necesitamos que el Estado, con sus órganos de justicia y seguridad, actúe de forma inteligente y cooperativa. Así va a poder apoyar a todas las instituciones que están en los barrios, dando respuestas de verdad, el consuelo necesario y un abrazo de fraternidad".Esta es una noticia que sigue en desarrollo y que nos mantiene a todos en vilo.