¡Cambió el viento en Casa Rosada! El apoyo yanqui le dio un respiro a Milei y su tropa
Después de unos días complicados, el respaldo de Estados Unidos le puso otra cara al Gobierno. Milei se reunió con su gente y el clima era otro.
En los pasillos presidenciales cuentan que estos mensajes desde Washington sirvieron para bajar la tensión después del traspié electoral en la provincia de Buenos Aires. "Sentimos que hoy cambiaron un poco los ánimos. Fue un revulsivo importante", soltó una fuente de altísimo rango desde la Casa Rosada, dejando en claro que la alegría era palpable.
Antes de subirse al avión rumbo a Nueva York, donde lo esperan reuniones clave con Trump, Bessent y la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, Milei se encerró una hora y media con sus seis laderos más cercanos. Charlaron sobre las próximas medidas y la estrategia para las elecciones. Después, aunque por menos tiempo, hizo lo mismo con el resto del gabinete, aunque sin la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, ni del canciller Gerardo Werthein. Eso sí, el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli, llegó a último momento.
El cambio de humor era evidente. Ministros que venían con la cara larga, como Luis Petri y Mario Lugones, ahora entraban a Casa Rosada a puro abrazo. Y es que el viaje de Milei a Nueva York casi se pospone por una sangría de dólares del Banco Central que preocupaba, con más de mil millones de billetes verdes que se fueron en una semana. Ahí nomás se pensó en bajar las retenciones a los granos para que entren más divisas, pero la noticia del apoyo yanqui se llevó todas las miradas.
Un funcionario comentaba esta mañana que "lo de las retenciones quedó viejo" frente a la importancia del guiño de Bessent para generar expectativas en el mercado. El funcionario de Trump no se guardó nada y dijo que "estamos dispuestos a hacer lo necesario para apoyar a Argentina", incluso barajando opciones como swaps o compras directas de moneda. Palabras que, según parece, sorprendieron hasta a los propios negociadores del Gobierno.
La expectativa ahora es que el Riesgo País baje, el dólar oficial se calme y los bonos y acciones peguen un salto. De hecho, ya se vieron movimientos en esa dirección. Para rematar, la mismísima Kristalina Georgieva del FMI se sumó a la ola de apoyo, celebrando la declaración de Bessent y destacando el papel de los socios para la estabilidad argentina.
Con este espaldarazo internacional, las actividades partidarias quedaron en segundo plano. Ahora, todo depende de cómo siga la economía y el viaje del Presidente, que ya se perfila como la cara principal de la campaña de La Libertad Avanza. Y el campo, con la baja de retenciones, recibió una señal de "buena voluntad" que no viene nada mal. Así las cosas, con el guiño de los yanquis, el Gobierno ahora sí se siente con el viento a favor. Veremos cuánto dura la alegría en el barrio, ¿no?