Leandro Santoro, contra los que piden la renuncia de Milei: "Le están laburando para el Gobierno"
El diputado de Unión por la Patria criticó a quienes instigan a que la gestión de Milei termine antes, asegurando que ese discurso solo beneficia al Gobierno y distrae de la crisis económica.
En una entrevista, Santoro explicó que el Gobierno de Milei "necesita el discurso de la victimización" para legitimarse. Considera un error grave instalar la idea de una salida temprana, porque desvía la atención del verdadero problema: el modelo económico.
"No nos va a faltar uno que diga: "¿Sabés cuál es el problema? Que Milei estaba loco"", citó Santoro, alertando que esto podría llevar a proponer a Victoria Villarruel como una alternativa "no loca", sin cambiar el fondo del asunto. "Eso es un error", sentenció.
Esta discusión sobre la continuidad del gobierno se recalentó por la inestabilidad económica y la falta de apoyo en el Congreso. Gobernadores como Quintela y figuras como Moreno ya hablan del "final" de la gestión libertaria, pero Santoro no comparte ese camino.
A pesar de su desacuerdo con la idea de una salida anticipada, Santoro ve muy difícil que el Gobierno logre recomponerse. "Cualquier otro Presidente podría hacerlo", comentó, pero cree que la lógica en la que están encerrados los libertarios "se les va a complicar mucho".
El diputado también ató la pérdida de confianza a los escándalos de corrupción, como el de la Agencia de Discapacidad (ANDIS), que "muestra a Milei desnudo" y a la "economía cada vez peor", con menos reservas y una confianza por el piso.
Para Santoro, hay un sector de la derecha y del "círculo rojo" que todavía "quiere creer" en Milei, comprando el "verso" de que era una figura disruptiva que venía a cambiar todo. "Yo el verso este Milei disruptivo... nunca me la creí", afirmó.
Finalmente, Santoro cuestionó el discurso oficial de que la oposición es el "partido del Estado", cuando Milei es el propio jefe de Estado. "Es una cosa de locos lo que está pasando en este país", concluyó, señalando la "disonancia cognitiva" que atraviesa a la política argentina.