Cayó la banda de la reina narco, pero el ex-taxista capo se esfumó y dejó un manso quilombo
Una banda narco con conexiones internacionales, una ex-reina de belleza y un piloto presos, pero el cerebro detrás de los 350 kilos de cocaína, un ex-taxista peruano, se les escapó de las manos.
La Gendarmería le dio un golazo a una banda narco que venía operando pesado. Este martes a la noche, allanaron varios puntos en Capital y General Rodríguez, y no solo encontraron casi 50 kilos de cocaína, sino que también metieron presos a cinco sospechosos. Fue un golpe importante que destapó más de la olla de la famosa avioneta que aterrizó con 350 kilos de falopa en Entre Ríos a principios de año.¿Se acuerdan de la ex reina de belleza boliviana Jade Callaú y su novio piloto brasileño? Ellos cayeron con la avioneta en Puerto Ibicuy el 22 de enero, cargadita de cocaína. Terminaron los dos tras las rejas, procesados y listos para ir a juicio. Después, la investigación apuntó a los dueños de la nave, unos hermanos peruanos y su padre. Algunos quedaron detenidos, incluso uno en España, y hasta tenían un simulador de vuelo completo en una discoteca, ¡como si nada!Pero la Justicia federal y la PROCUNAR no se guardaron nada y se pusieron las pilas con el análisis de los teléfonos. Así, le siguieron el rastro a un personaje clave: José Alberto García Nazario, un peruano que, según los papeles, era ex-taxista y laburaba en gastronomía. Aunque no tiene antecedentes conocidos en las grandes bandas de las villas, los investigadores creen que es la cabeza de esta movida, o al menos un peso pesado. El tema es que, por ahora, Nazario es un fantasma.En la mira también apareció Milagros Maribel Moncada, de 35 años, que vivía en Constitución y hasta cobraba un plan social. La arrestaron en Capital, pero lo zarpado es que Milagros estaba en Puerto Ibicuy la noche del aterrizaje de la avioneta, pasando por un control policial con dos hombres, uno de ellos Nazario. Gracias al rastro del celular de Nazario, se descubrió que coordinaba entregas de guita con Moncada y hasta usaba el auto de la madre de ella. Lo siguieron por todos lados, le pusieron un GPS al Clio y hasta lo vieron haciendo "pasamanos" de bochitas de droga.El martes, cuando Gendarmería fue a buscarlo a su supuesto departamento en Corrientes al 3500, donde habían encontrado su coche, el ex-taxista ya no estaba. Se les esfumó de las manos. Esta banda no era joda: 350 kilos en la avioneta y casi 50 más de stock es una cantidad manso grande de droga. Los investigadores sospechan que eran mayoristas para la Ciudad y que tenían toda la infraestructura para exportar, con conexiones que llegaban hasta Bolivia, de donde venía la avioneta.Una fuente clave del expediente no dudó en decir que "esta es una operación internacional, como mínimo". Y ojo, que Nazario, el ex-taxista que se dio un palo y se les escapó, no sería el capo final, sino un "7 de 10" en la escala narco. Así que, mientras algunos están presos y otros prófugos, el verdadero pez gordo sigue nadando por ahí. ¡Un verdadero quilombo!