Fentanilo mortal: ¡Detectaron la contaminación y lo vendieron igual! "Me olvidé", dijo la jefa de control
Un escándalo sacude a la industria farmacéutica. Acusan a una jefa de laboratorio de detectar contaminación en fentanilo y, a pesar de las muertes, el medicamento salió a la calle. ¿Un olvido fatal?
La bronca principal apunta a Adriana Iudica, la jefa de Control Microbiológico de Laboratorios Ramallo SA. La acusan de haber detectado que el lote 31202 del medicamento tenía una contaminación bacteriana. Lo más grave es que, según los testimonios, no repitió los análisis ni evitó que esa partida saliera a la venta después de los famosos "14 días de cuarentena".
Eduardo Darchuk, jefe de Producción de Ramallo, fue el primero en prender el ventilador. Contó ante el juez que, en una reunión en mayo (después de que se conocieran las muertes en el Hospital Italiano de La Plata), Iudica reconoció sin vueltas: "Me dio positivo". Y lo que es peor, la excusa fue que pidió otra muestra, "no me la dieron en el momento y después me olvidé". ¡Imaginate el revuelo en esa reunión!
Javier Tchukran, otro empleado jerárquico, ratificó la versión de Darchuk. Describió un clima "depresivo" en el encuentro, donde Iudica soltó la bomba de que el lote había dado positivo. "La verdad es que después de que dijo eso, todo fue un poco un caos. Yo recuerdo comenzar a los gritos, también Diego (García)", relató. Y remató: si ella hubiera hecho su trabajo, "nadie se hubiera enfermado, ni yo ni nadie estaría preso, y esto simplemente no hubiera pasado".
Pero Iudica no se quedó callada. En un escrito presentado por su abogado, admitió que una muestra dio positivo, pero lo atribuyó a un "falso positivo". Dijo que pidió una contramuestra, pero como no se la enviaron, no pudo volver a chequear la esterilidad del medicamento que terminó en hospitales y clínicas. También aclaró que ella no firmó el aprobado final del producto.
La cosa es que, mientras ella intenta minimizar su responsabilidad echándole la culpa a otros por no enviarle las muestras, los testimonios la dejan en una situación muy complicada. Un "olvido" o una falta de control que, si se confirma, dejó a casi un centenar de familias "hechas pelota" por la negligencia. Un verdadero desastre que no se puede pasar por alto.