El Senado le dio un "no" rotundo a Milei por los fondos a provincias: la pelota ahora está en Diputados
Con una mayoría aplastante, los senadores rechazaron el intento del Gobierno de frenar la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias. Ahora, la definición pasa a la Cámara Baja.
Lo que se busca es que estos recursos, que son una verdadera montaña de plata, se distribuyan a las provincias "en forma diaria y automática", y que además se consideren parte de la masa coparticipable. La ley permanente de Presupuesto (la 11.672) es la que sumaría este artículo, y la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, sería una de las más beneficiadas.
Desde el peronismo, Pablo Bensusán de La Pampa, defendió la iniciativa, diciendo que "no altera el equilibrio fiscal", sino que "pone los recursos donde corresponde, en las provincias", ya que ellas "se hicieron cargo de la salud y de las obras de infraestructura que el gobierno nacional no hizo". Y tiró un dato fuerte: el Gobierno Nacional tendría acumulado un billón y medio de pesos de ATN sin distribuir. Guillermo Andrada, de Catamarca, le pegó a los "economistas que viven poco en Argentina", criticando el plan económico actual: "somos campeones mundiales de deuda y debemos dólares todos los años", y que, a pesar de intentar sacar los dólares del colchón, "al final, le armaron un somier" a la gente, en referencia a la dificultad de ahorrar en moneda nacional. Por el lado radical, Maximiliano Abad, de Buenos Aires, lamentó que el Gobierno "ha preferido evitar el diálogo y perpetuar los conflictos", y que "ponerle candado a la billetera no es gestionar con eficiencia", cuestionando un superávit a costa de "licuar partidas necesarias".
Desde el oficialismo, Francisco Paoltroni, de Formosa, defendió la postura del Gobierno, diciendo que el sistema actual es "autodestructivo desde la reforma del ‘94", y que la oposición busca "ganar una elección a toda costa", sin pensar en los "46 millones de argentinos". Beatriz Ávila, de Tucumán, una ex aliada libertaria, fue dura: "no se puede gobernar con DNU y vetos, no es la forma correcta". Además, señaló que el "clima de consenso" inicial con el Ejecutivo "hoy está quebrado", que "el presidente no se habla con su vicepresidenta" y que "la sociedad está hablando en las calles y en las urnas, y lo peor que un político puede hacer es no escuchar". Alejandra Vigo, de Córdoba (Provincias Unidas), fue contundente: "Aquí no hay excusa, como el Presidente dice, que no hay que sacar esto por estar en pleno proceso electoral. No hay proceso electoral que valga". Para ella, "es imposible gobernar si las provincias no tienen los recursos que tienen que tener, y que son quienes los generan".
Eduardo Vischi, líder radical del Senado por Corrientes, marcó un "contrasentido": el Presidente pide a los gobernadores que "se arreglen con lo que tienen", mientras veta una ley para quedarse con esos recursos y "luego asistir a provincias". Vischi afirmó que "si hoy no tenemos un problema más grave de conflictos sociales, es porque los gobiernos provinciales están atendiendo problemas de salud, educación, seguridad", y criticó el manejo "inmoral" de los ATN por parte de administraciones anteriores. José Mayans, del bloque kirchnerista, aprovechó para criticar el presupuesto 2026 del Gobierno, tildándolo de "desactualizado" e inútil, y lanzó una advertencia: "No se pasen de rosca".
Cerrando el debate, Ezequiel Atauche, jefe de La Libertad Avanza en el Senado por Jujuy, defendió el veto, advirtiendo que "desarmar esta herramienta" dejaría a las provincias sin fondos para emergencias. "¿Qué va a pasar? ¿Los gobernadores se van a juntar en un asado a armar una vaquita?", ironizó. Además, criticó a la oposición por "gritar todo el día" y acusó que "como vieron la oportunidad, atacaron" al Gobierno.
Los 59 votos a favor llegaron del kirchnerismo, casi todos los radicales, una buena parte del PRO y los legisladores de partidos provinciales. Los 9 en contra fueron de los siete senadores libertarios, más los macristas Carmen Álvarez Rivero y Luis Juez. Las 3 abstenciones correspondieron a los radicales mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suarez, y al titular del PRO en la Cámara alta, Alfredo De Ángeli. Solo un ausente: Juan Carlos Romero, de Salta.