La UBA se planta contra el veto de Milei: cerró sus webs para reclamar por el financiamiento universitario
La Universidad de Buenos Aires bloqueó sus sitios web oficiales para visibilizar su rechazo al veto presidencial de la Ley de Financiamiento Universitario y sumarse al paro.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) se sumó con una protesta original y llamativa al paro universitario, bloqueando sus sitios web oficiales y los de casi todas sus facultades. Desde temprano, quien intentaba ingresar a cualquier página de la institución se encontraba con una placa negra que decía simplemente "No al veto".Esta medida busca visibilizar el fuerte rechazo de la comunidad universitaria al veto presidencial de la Ley de Financiamiento Universitario. Esa normativa, que ahora quedó sin efecto, proponía una recomposición salarial para docentes y no docentes, además de una actualización en los recursos destinados a todas las universidades del país.Las principales autoridades de la UBA, incluyendo al rector Ricardo Gelpi, el vicerrector Emiliano Yacobitti y los decanos, comunicaron con "enorme tristeza" su adhesión a la medida de fuerza convocada para el 12 de septiembre. Explicaron que el veto deja a la institución en una situación crítica, poniendo en riesgo la calidad educativa y su propia existencia tal como la conocemos.Desde diciembre de 2023, las universidades nacionales vienen sufriendo un recorte importante en sus presupuestos. Los gastos para el funcionamiento diario bajaron drásticamente, las obras de mantenimiento están paralizadas y el poder de compra de los salarios de profesores y trabajadores universitarios cayó más del 40%.La comunidad universitaria considera que este bloqueo a la ley es "un ataque directo a uno de los bienes más valiosos de nuestra sociedad: la Universidad Pública Argentina". Insisten en que "no se trata de partidos ni de ideologías", sino de defender una institución de calidad que permite a millones de argentinos "soñar con un futuro mejor".Ante este panorama, la UBA le pide al Congreso que revoque el veto presidencial. Las autoridades adelantaron que acompañarán las movilizaciones cuando el tema se debata en el ámbito legislativo, sentenciando que "la Ley de Financiamiento Universitario no va contra nadie, es a favor de todos".Mientras tanto, la universidad ya empezó un "plan de restricción" para ahorrar, que incluye cambios en los horarios de encendido de luces, reducción de becas de investigación y crecientes dificultades para mantener los edificios. "Estamos funcionando, pero entramos en una situación crítica si no se aprueba esta ley", advirtieron desde la conducción universitaria.