Gobernadores le marcan la cancha a Milei: "No somos un ATN, queremos diálogo real y sin fotos"
Los mandatarios provinciales se juntaron en Córdoba y le respondieron al Gobierno por el veto a los fondos ATN y el llamado a diálogo. Reclaman ser escuchados y "sensibilidad".
Gustavo Valdés, el gobernador correntino, fue bien directo y expresó el sentir de varios: "Estoy cansado de irme a Buenos Aires, al Gobierno, y que me atiendan funcionarios de tercera línea". Además, aclaró que no van a posar para ninguna foto por motivos electorales, en clara referencia a la propuesta del 9 de Julio. "No nos llamamos un ATN", sentenció Valdés, pidiendo que se escuche a las provincias de verdad.
El anfitrión, Martín Llaryora de Córdoba, también metió presión para eliminar las retenciones, defendiendo el trabajo del interior. Sumándose, el santafesino Maximiliano Pullaro llamó a cuidar la producción y a construir un "proyecto político que preserve lo que se hizo bien y cuide el futuro del campo, la producción, el petróleo, el litio y el gas", mandando un mensaje para que no se envalentone el kirchnerismo.
La crítica no se quedó solo en lo económico. El jujeño Carlos Sadir apuntó a la "poca sensibilidad" del Gobierno por los vetos a la ley de financiamiento universitario y a la emergencia pediátrica del Hospital Garrahan. Según los gobernadores, sus provincias manejan las cuentas en orden, pero siempre con un ojo puesto en la gente y sus problemas.
En medio de todo este reclamo, el gobernador de Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, mandó un mensaje de apoyo y confirmó que en los próximos días el bloque de mandatarios visitará su provincia. "Celebro que alcemos la voz en defensa del campo, la producción, la energía y todo ese trabajo que generamos. Estamos discutiendo lo importante: una agenda de desarrollo que es lo que representa Provincias Unidas", afirmó Torres.
El conflicto por los ATN es central: estos son fondos que el Ejecutivo maneja para emergencias provinciales, pero que los gobernadores denuncian que se retienen indebidamente. La ley vetada buscaba justamente poner reglas claras para su reparto, un pedido que viene de larga data.
La tensión es palpable. El llamado al diálogo del Gobierno, que en muchos casos no se concretó y coincidió con la derrota electoral en Buenos Aires, generó más sospechas que certezas. Los gobernadores dejaron claro que están dispuestos a poner a sus equipos técnicos a trabajar, pero que para sentarse a la mesa, quieren ser tomados en serio y no solo para una foto.