El golazo de Kicillof en Provincia sacude al PJ: ¿Quién manda ahora y qué pasa con La Cámpora?
La victoria bonaerense de Kicillof lo puso al frente del peronismo, abriendo un debate clave sobre el futuro del partido y la unidad, con La Cámpora en la mira y los intendentes reacomodándose.
Para muchos en el equipo del Gobernador, si La Cámpora no se alinea, se definirá como una fuerza opositora interna. Kicillof, que se consolidó como la columna vertebral de un proyecto provincial que ahora mira más allá de Buenos Aires, no deja margen para divisiones, pero tampoco para no aceptar su nombre como referente.
Otros intendentes cercanos a Kicillof sugieren que es momento de tender puentes con aquellos que no se habían sumado antes, muchos de ellos dolidos por los cierres de listas que manejó Máximo Kirchner. La capacidad de ser presidenciable y dónde se concentra el poder hoy son claves en esta disputa con Cristina Kirchner.
De hecho, varios intendentes peronistas que no son de La Cámpora y que en los últimos años estuvieron cerca del cristinismo, comenzaron un acercamiento silencioso al armado de Kicillof. Este movimiento, subterráneo y con contactos entre pares, muestra los cambios lógicos en un esquema político alterado por una crisis de liderazgos que ya lleva tiempo.
Kicillof empezó el proceso electoral sin un lugar de peso en la mesa de decisiones de lo que fue Unión por la Patria, y lo terminó posicionado como un líder fuerte dentro del peronismo bonaerense, con chapa de presidenciable. Aunque esto no le asegura representación nacional, sí abre una nueva etapa donde las bases del PJ se están moviendo por la fuerza de los votos.
Este cambio lo pone en el mapa político nacional como el principal candidato a presidente que tiene hoy el peronismo, especialmente por su base territorial, anclada en el poder de los intendentes de su espacio. Faltan dos años para eso y en su círculo quieren evitar el desgaste, por eso patean la pelota para adelante cuando se habla del tema presidencial.
"En el peronismo, la lógica es clara: te alineás con el que gana. Fue así con Néstor y con Cristina. El poder de turno y el poder proyectado hoy están en el mismo lugar. Ahora conduce Axel", sentenció un funcionario bonaerense. Aunque la aceptación de este liderazgo no es total, la convivencia no será fácil.
Para muchos dirigentes de Buenos Aires, el peronismo provincial ahora será conducido por Kicillof. "Ya no hay dudas de eso", remarcó un legislador, quien sostiene que hay un cansancio con el liderazgo de Cristina Kirchner y el peso de La Cámpora. El principal desafío del Gobernador es capitalizar lo logrado y manejar las tensiones internas que, seguro, van a aparecer. Por eso, en su círculo más íntimo, la línea discursiva es la necesidad de mantener la unidad lograda para la elección.