El batacazo de Fuerza Patria dejó al PRO rengo: perdió bancas, identidad y estalló la interna
La dura derrota en Buenos Aires golpeó fuerte al PRO. No solo perdió bancas en la Legislatura, sino que reflotaron viejas broncas internas y se cuestiona la estrategia que impulsó Macri.
El partido amarillo arriesgaba 8 de sus 13 bancas en Diputados bonaerenses y 4 de 9 en el Senado provincial. Esperaban retener al menos nueve lugares, pero los números no acompañaron y solo pudieron mantener siete. O sea, perdieron cinco. LLA solo pudo festejar en la Quinta, con el intendente marplatense Guillermo Montenegro al frente, y en la Sexta, donde ganó Oscar Liberman. El resto de la provincia se pintó de celeste peronista.
Entre los macristas que se subieron a la boleta libertaria, consiguieron su banca Natalia Blanco y Alejandro Rabinovich (Segunda); María Sotolano y Lucila Bontempo (Tercera); Montenegro (Quinta); Gustavo Coria (Sexta); y Julieta Quintiero Chasman (Octava).
Este resultado reabrió viejas heridas por cómo se armaron las alianzas y las listas dentro del PRO. "No podés tomar decisiones políticas solamente por resultadismo. Sino, dedicáte al fútbol, donde lo único que importa es ganar. Tomaste una decisión política equivocada. Desde los valores que defendés, de cómo te respetaron como partido político, y que electoralmente fue espantosa en términos de resultados. Bueno, ahora vendrán tiempos de discusión interna", le dijo a un medio un peso pesado del partido.
En la misma sintonía, un intendente macrista que bancó el acuerdo con LLA criticó: "El balance es que toda la provincia fue llevada a una discusión de lo nacional, y la gente claramente le mandó un gran mensaje al Gobierno, de que no se puede ir a golpear a todo, y esa discusión nacional impidió que los municipios puedan plantear elecciones locales. Hay que replantear de que la política se gana con política, y esto que pasó está bien para que el PRO entienda el lugar que tiene que ocupar, un rol clave".
Fue muy particular el mensaje de Soledad Martínez, intendenta de Vicente López: "No se ganan elecciones por una campaña. Se gana cuando se gobierna con resultados concretos, sin discursos ni zaraza. Vamos a seguir por el mismo camino, mostrando que hay una alternativa a la gestión kirchnerista". Y más llamativa fue su respuesta a un seguidor que le agradeció "mantener los valores que representan a los del PRO" y le dijo que "sin perder la dignidad se podía ganar igual". "Sí, se puede", replicó ella. La jefa comunal, que también es vicepresidenta del PRO, había puesto reparos al acuerdo con LLA desde el principio y logró armar su lista de concejales que sacó más del 55% de los votos, el porcentaje más alto del frente en un distrito y con la mayor diferencia con el kirchnerismo. En San Isidro, el intendente Ramón Lanús también revalidó su liderazgo, ganándole a Fuerza Patria por casi 25 puntos. En Mar del Plata, la diferencia a favor de LLA fue de casi 20 puntos, aunque esperaban aún más.
Más allá de los resultados locales, nadie se esperaba semejante batacazo en la provincia de Buenos Aires. "Lo de hoy fue una demostración de lo que es un aparato político, más allá de que el armado que hicieron fue un espanto, porque terminó priorizando a los ‘nenes’ Veras, a los Pareja. Y eso se refleja en los municipios chicos, donde si los candidatos son malos, la gente lo sabe más", resumió, indignado, otro referente amarillo. Y agregó: "Era una elección desdoblada, donde las estructuras pesan. No da lo mismo poner cualquier candidato. Si hacés un armado pobre, con candidatos pobres, vas a tener un resultado pobre. Esa fue la discusión que se planteaba antes del cierre de las alianzas y las listas, y no era por capricho. Fue un cierre malo, porque se le dijo todo que sí, y fuimos a un escenario de derrota. A ninguno de los intendentes del PRO le sumó nada haber acordado con la Libertad Avanza".
En todo este proceso bonaerense, Mauricio Macri prefirió el bajo perfil y no habló de las elecciones. Desde un principio, el expresidente le dejó la papa caliente a Ritondo para negociar con los libertarios, tarea que el diputado encaró junto a Montenegro y Diego Santilli. En contrapartida, otros dirigentes cercanos al PRO sí se pronunciaron: "Este resultado es un llamado de atención de la ciudadanía, que le exige al Gobierno nacional más humildad para escuchar al interior que produce, que genera y que trabaja todos los días para sacar el país adelante", planteó el gobernador de Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, ahora en Provincias Unidas y distanciado del PRO por el acuerdo con LLA. También la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, compartió un mensaje de Maximiliano Pullaro, otro desencantado del ex Juntos por el Cambio, donde el gobernador le pide al Gobierno que "lea el mensaje en las urnas" y que "la gente no quiere más gritos, quiere hechos". "Ojalá de acá a octubre se tome nota de los errores no forzados. En el barco estamos todos nosotros", cerró la diputada Daiana Fernández Molero.