Silvia Pérez rompió el silencio: "Mi vieja me echó de casa por un novio que no le cerraba"
La reconocida actriz y ex chica Olmedo se abrió en una charla íntima y recordó los momentos más duros de su juventud, marcados por la enfermedad de su papá y la tensa relación con su madre.
Frente a ese panorama, su mamá, María Ester Nava (a quien todos llamaban Lucy), tuvo que tomar las riendas del hogar. Con tres hijas y un marido enfermo, la mujer se puso las pilas, pero a su manera. Silvia recordó que su madre tenía la costumbre de "dividir para reinar", comparando a las hermanas y generando una competencia que las obligó a madurar antes de tiempo y a salir a trabajar desde muy chicas para ayudar con la economía familiar.
La belleza y la autoestima también fueron un tema delicado. Silvia relató que su mamá siempre las evaluaba por su físico, comparándolas entre sí. "Para mí era escuchar sobre mis dos hermanas ‘mirá lo lindas que son’. Y al revés, para mis dos hermanas era que yo era la linda", contó, dejando en claro el quilombo que eso generaba en su cabeza y en la de sus hermanas. Esa presión dejó una marca profunda en su percepción personal.
Pero a pesar de todo, Silvia se abrió camino. En 1974, con apenas 18 años, fue elegida Miss Siete Días y Miss Argentina, un golazo que la catapultó a la fama. Dejó la carrera de arquitectura, que estudiaba por entonces, porque el vértigo de los concursos y las oportunidades que se le presentaban eran demasiado grandes para ignorar.
El punto de quiebre con su madre llegó cuando, a los 18, Silvia fue directamente expulsada de su casa. ¿El motivo? Su noviazgo con Carlos Iglesias, un modelo muy groso y comisario de a bordo, bastante más grande que ella. "Mi vieja me echó de mi casa porque yo salía con Carlos", reveló, explicando que para su mamá, que él tuviera 32 años y estuviera separándose con su mujer embarazada, era "un montón".
Vernaci, para descontracturar, le tiró un chiste: "Para tu mamá hiciste todo mal, puta…", a lo que Silvia, sin dudar, le devolvió: "Encima gané un concurso y quería laburar… re puta". Más allá de la picardía, ese momento fue clave para Silvia, que decidió agarrar las riendas de su vida y volar, a pesar del conflicto familiar.
Las relaciones de Silvia Pérez siempre dieron que hablar. Después de Iglesias, estuvo con el actor Pablo Codevila, tuvo una hija, Julieta Bal, con el recordado Santiago Bal, y hasta se la vinculó sentimentalmente con el gran Alberto Olmedo, con quien compartió años de trabajo y éxitos.